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Que Es El Regimen Fascista?

Matthew Lyons – El historiador Matthew Lyons, en su artículo What is fascism?, describe al fascismo como: El fascismo es una forma de ideología de extrema derecha que ensalza la nación o la raza como una comunidad orgánica que trasciende todas las demás lealtades.

Enfatiza un mito de renacimiento nacional o racial tras un periodo de decadencia o destrucción. Para ello, el fascismo reclama una «revolución espiritual» contra los signos de decadencia moral, como el individualismo y el materialismo, y busca purgar las fuerzas y grupos «ajenos» que amenazan a la comunidad orgánica.

El fascismo tiende a celebrar la masculinidad, la juventud, la unidad mística y el poder regenerador de la violencia. A menudo, pero no siempre, promueve doctrinas de superioridad racial, persecución étnica, expansión imperialista y genocidio. Al mismo tiempo, los fascistas pueden abrazar una forma de internacionalismo basada en la solidaridad racial o ideológica más allá de las fronteras nacionales.

  1. Por lo general, el fascismo propugna una supremacía masculina explícita, aunque a veces también puede promover la solidaridad femenina y nuevas oportunidades para las mujeres de la nación o raza privilegiada.
  2. El enfoque político del fascismo es a la vez populista – pues busca activar al «pueblo» en su conjunto contra los opresores o enemigos percibidos – y elitista – en el sentido de que trata la voluntad del pueblo como encarnada en un grupo selecto, o a menudo en un líder supremo, desde el cual la autoridad prosigue hacia abajo.

El fascismo trata de organizar un movimiento de masas encabezado por milicias en un intento de hacerse con el poder del Estado. Busca subordinar por la fuerza todas las esferas de la sociedad a su visión ideológica de comunidad orgánica, normalmente a través de un estado totalitario.

  1. Tanto como movimiento como régimen, el fascismo utiliza las organizaciones de masas como sistema de integración y control, y emplea la violencia organizada para suprimir la oposición, aunque la escala de la violencia varía considerablemente.
  2. El fascismo es hostil al marxismo, al liberalismo y al conservadurismo, aunque toma prestados conceptos y prácticas de los tres.

El fascismo rechaza los principios de la lucha de clases y el internacionalismo obrero como amenazas a la unidad nacional o racial, pero a menudo explota los agravios reales contra los capitalistas y los terratenientes mediante chivos expiatorios étnicos o teorías conspirativas de corte radical.

El fascismo rechaza las doctrinas liberales de la autonomía y los derechos individuales, el pluralismo político y el gobierno representativo, pero defiende una amplia participación popular en la política y puede utilizar los canales parlamentarios en su camino hacia el poder. Su visión de un «nuevo orden» choca con el apego conservador a las instituciones y jerarquías basadas en la tradición, aunque el fascismo suele romantizar el pasado como inspiración para el renacimiento nacional.

El fascismo mantiene una compleja relación con las élites establecidas y la derecha no fascista. Nunca es una mera marioneta de la clase dirigente, sino un movimiento autónomo con su propia base social. En la práctica, el fascismo defiende el capitalismo contra la inestabilidad y la izquierda, pero también persigue una agenda que a veces choca con los intereses capitalistas de forma significativa.

¿Qué es el fascismo y sus características?

Inicio Historia Universal 2 Unidad 2 Regímenes totalitarios Fascismo italiano

Después de la Gran Guerra de 1914-1918, Italia fue presa de un gran descontento popular tanto político como social en contra del gobierno y de los Tratados de Paz firmados, ya que éstos no se ajustaron necesariamente a las promesas hechas por los Aliados.

  1. En los «Catorce Puntos» del presidente estadounidense Woodrow Wilson se les negó a los italianos importantes reivindicaciones territoriales (a pesar de haber combatido desde 1915 al lado de las potencias aliadas).
  2. La crisis no solamente fue internacional, al mismo tiempo fue moral, política y económica.

Durante la guerra perecieron casi 700 mil soldados, hubo 1 millón de heridos; el país quedó afectado por el desempleo y la inflación; y una crisis política con gobiernos rápidamente alternantes. En este contexto, algunos partidos políticos de corte comunista y socialista ocupaban fábricas y realizaban huelgas nacionales.

En este contexto apareció en 1922 el partido fascista organizado por Benito Mussolini; cuyas bases se encuentran en la integración de las milicias juveniles llamadas Fascio di combatimento, surgidas en Milán en 1919, y que aparentemente luchaban por el establecimiento de una República Democrática y Socialista.

La palabra «Fascismo» debe su origen etimológico al latín fasces (hacha o haz de las escoltas romanas). El símbolo fascista hace referencia al hacha de metal sostenido por varas de madera («La unión hace la fuerza») y representa así al Estado fascista («El Estado por encima del individuo»). Que Es El Regimen Fascista Tras dividir una huelga general de obreros en marzo de 1922, 30 mil fascistas –apoyados por grupos conservadores, de la clase media y de la burguesía– realizaron una violenta marcha sobre Roma, mediante la cual lograron que el rey Víctor Manuel III le entregara el gobierno a Mussolini, quien se autoproclamó inmediatamente Duce (dictador). Que Es El Regimen Fascista Mussolini y sus camisas negras tras la Marcha sobre Roma, 1922 Poco a poco Mussolini fue eliminando los aspectos democráticos de la sociedad italiana, intimidando a opositores, haciendo ajustes constitucionales, implementando la censura y el culto a su personalidad.

  1. Apoyado por las clases dirigentes, el fascismo se fue imponiendo por medio de la violencia física e ideológica y el chantaje político.
  2. Su fuerza de choque estuvo constituida por la integración de un ejército denominado «Camisas Negras» y pudo imponerse gracias a la incapacidad de las instituciones democráticas tradicionales.

Para el fascismo el Estado es lo absoluto, ante lo cual los individuos y los grupos no son más que lo relativo, Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado. El liberalismo negaba el Estado a favor del individuo; el fascismo reafirma al Estado como la verdadera libertad del individuo.

  • Este existe en tanto existe en el Estado; está subordinado a las necesidades del mismo y a medida que la civilización adquiere formas más complejas, la libertad del individuo se restringe cada vez más,
  • Nosotros representamos un principio nuevo en el mundo, la antítesis pura, categórica y definitiva de la democracia, de la plutocracia, de la masonería Benito Mussolini: La doctrina del fascismo (publicado por primera vez en Roma en la Enciclopedia italiana de 1932), en Fernández, A.

Historia Universal Contemporánea, p.514. Un paso importante en la consolidación de su poder fue el pacto que realizó Mussolini con el Papa Pío XI. Desde la formación de Italia en 1860, la Iglesia católica había tenido relaciones tensas con el Reino de Italia por los territorios papales perdidos y durante 59 años los papas no habían salido de su palacio del Vaticano a modo de protesta en contra de los gobiernos italianos. Que Es El Regimen Fascista Firma del Pacto de Letrán entre Pio XI y Mussolini Ganarse a la Iglesia fue una importante jugada propagandística para Mussolini y en 1929, el Pacto de Letrán reconoció al Estado independiente del Vaticano. En términos económicos se fortaleció el papel del Estado Interventor o Estado empresarial que organiza y controla sectores clave de la economía (agricultura, industria aérea, etc.) y la organización obrera a través del corporativismo, obligando a los empresarios y trabajadores unirse por cada sector económico en un sindicato para evitar los conflictos de clase, beneficiando así a los empresarios.

  1. Una de las características del fascismo italiano fue su política expansionista: en 1911 Italia le arrebató a los turcos el territorio africano de Libia para lanzarse luego a la conquista de nuevos territorios (Etiopía sufrió la ocupación de la Italia fascista entre 1935 y 1941).
  2. Al mismo tiempo apoyó al régimen de Francisco Franco durante la guerra civil española y en 1939 ocuparía también Albania con la pretensión de hacer resurgir el antiguo imperio romano.

El fascismo se caracterizó principalmente por:

Ser un régimen dictatorial. Su oposición y liquidación de los enemigos políticos. La exaltación del Estado sobre los intereses individuales: «todo en el Estado, todo por el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado». El corporativismo: los sindicatos debían estar también subordinados al Estado, se prohibieron las huelgas y el cierre de las fábricas. El imperialismo colonial.

¿Cuándo fue el régimen fascista?

Angelo AttanasioBBC Mundo

23 marzo 2019 Que Es El Regimen Fascista Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto, Benito Mussolini fundó los «Fasci italiani di combattimento» el 23 de marzo de 1919, en Milán, en Italia. ¿Existe el peligro de un retorno del fascismo? Cuando se lo pregunto al historiador Emilio Gentile (Italia, 1949) su respuesta es contundente.

No, en absoluto». Sin embargo, en los últimos tiempos los presidentes de EE.UU, Rusia, Brasil, Hungría y muchos otros líderes políticos de América y de Europa han sido tildados de fascistas por sus políticas migratorias o por su nacionalismo. Pero ¿es correcto definirlos así? Gentile conoce a fondo el fascismo ya que ha dedicado toda su vida académica a analizarlo.

Fuente de la imagen, Emilio Gentile Pie de foto, El historiado italiano Emilio Gentile, uno de los máximos expertos en fascismo del mundo. Este movimiento político nació oficialmente la noche del 23 de marzo de 1919, cuando Benito Mussolini, un exdirector de diario, fundó en Milán el grupo «Fasci italiani di c ombattimento»,

  • El grupo reunía a ex combatientes de la Primera Guerra Mundial, un conflicto que había dejado a Italia, como casi toda Europa, sumida en una profunda crisis política, económica y social.
  • Al cabo de unos pocos años Mussolini alcanzó el poder gracias al apoyo del Rey Víctor Manuel III, de grandes empresarios y del Vaticano, así como mediante el uso de la violencia.

En 1925 el «Duce» asumió todos los poderes y transformó el régimen parlamentario y democrático en un estado totalitario regido por la falta total de libertades individuales, políticas, de organización y de pensamiento. Mussolini y su movimiento se convirtieron además en una referencia para los regímenes autoritarios de todo el mundo, en particular para Adolf Hitler.

  1. El «Duce» apoyó el régimen nazi alemán durante la Segunda Guerra Mundial y, como Hitler, fue derrotado en 1945.
  2. Pero no así el fascismo como ideología política, que se ha mantenido viva en muchos movimientos de extrema derecha.
  3. Pero ¿qué es exactamente el fascismo? El historiador Stanley G.
  4. Payne afirmó en uno de sus numerosos estudios sobre el fascismo que «sigue siendo el más indefinido entre los términos políticos más importantes».

Cien años después de su aparición sobre el escenario de la historia, BBC Mundo habla con el historiador Emilio Gentile sobre su vigencia. ¿De qué hablamos cuándo hablamos de «fascismo»? Hay que distinguir entre un fascismo histórico, que es el régimen que, a partir de Italia, marcó la historia del siglo XX y se extendió a Alemania y a otros países europeos en el período entre las dos guerras mundiales, de lo que se suele llamar fascismo después de 1945, que se refiere a todos aquellos que usan la violencia en movimientos de extrema derecha.

Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto, Matteo Salvini, ministro del Interior italiano, y Marine Le Pen, líder del partido de ultra-derecha francés Rassemblement National, dieron vida a principio de octubre al Frente de la Libertad, una alianza electoral en vista de los próximos comicios europeos.

¿Qué diferencias hay entre las dos definiciones? Se trata de una diferencia substancial, porque varios movimientos de extrema derecha ya existieron antes del fascismo y no generaron un régimen totalitario. ¿Qué se entiende por «extrema derecha»? Cualquier movimiento que se oponga a los principios de la Revolución Francesa de igualdad y libertad, que afirme la primacía de la nación, pero sin necesariamente tener una organización totalitaria o una ambición de expansión imperialista.

Sin el régimen totalitario, sin la sumisión de la sociedad en un sistema jerárquico militarizado no es posible hablar de fascismo. Entonces ¿cuándo se puede hablar de «fascismo»? Podemos hablar de fascismo si nos referimos a lo que fue el fascismo histórico, cuando un movimiento de masas organizado militarmente conquistó el poder y transformó el régimen parlamentario en un estado totalitario, es decir, en un estado con partido único que pretendía transformar, regenerar o incluso crear una nueva raza para sus objetivos imperialistas y de conquista.

Fuente de la imagen, Getty Images Pie de foto, Benito Mussolini y Adolf Hitler fueron aliados durante la Segunda Guerra Mundial y tenían una relación personal extrema. O sea, ¿solo cuando nos referimos a esa experiencia concreta? Sí, a la época histórica entre las dos guerras mundiales, cuando aún existía la voluntad de conquista y de expansión imperial a través de la guerra.

  • Si estas características estuvieran todavía presentes hoy, podríamos hablar de fascismo.
  • Pero me parece que es completamente imposible: incluso aquellos países que aspiran a tener un papel hegemónico lo buscan a través de la economía y no a través de la conquista armada.
  • ¿No cree que exista el peligro de un retorno del fascismo? No, no lo creo absolutamente porque en la historia nada vuelve, ni siquiera de una manera diferente.

Lo que existe hoy es el peligro de una democracia que, en nombre de la soberanía popular, puede asumir características racistas, antisemitas y xenófobas. Pero en nombre de la voluntad popular y de la democracia soberana, que es absolutamente lo opuesto al fascismo, porque el fascismo niega absolutamente la soberanía popular.

  • Estos movimientos, en cambio, son definidos en Europa como «democracias iliberales», porque se afirman como una expresión de la voluntad popular, pero niegan que este derecho pueda extenderse a todos los ciudadanos, sin discriminar entre los que pertenecen a la comunidad nacional y los que no.
  • Donald Trump, Vladimir Putin, Jair Bolsonaro, Viktor Orbán y otros líderes políticos han sido tildados de fascistas por sus políticas migratorias o por su nacionalismo.

¿Es correcto definirlos así? Si afirmamos esto, podríamos decir entonces que todos ellos son hombres y que todos son blancos. Pero al mismo tiempo no entenderíamos nada sobre la novedad de estos fenómenos. No se trata de aplicar el término «fascista» para todos los contextos, sino de entender cuáles son las causas que han generado y hecho proliferar estos fenómenos.

En todos estos países, estos movimientos extremistas se afirmaron sobre la base de un voto popular. Cree entonces que se está abusando de la palabra «fascismo» para definir a estos gobiernos? En mi opinión, es un gran error porque no nos hace comprender la verdadera novedad de estos fenómenos y del peligro que entrañan.

EL FASCISMO ITALIANO: origen y características

Y el peligro es que la democracia puede convertirse en una forma de represión con el consentimiento popular. La democracia en sí misma no es necesariamente buena. Solo es buena si realiza su ideal democrático, es decir, la creación de una sociedad donde no hay discriminación y donde todos pueden desarrollar su personalidad libremente, algo que el fascismo niega por completo.

  1. Entonces, el problema hoy en día no es el retorno del fascismo, sino cuáles son los peligros que la democracia puede generar por sí misma, cuando la mayoría de la población – o al menos la mayoría de los que votan – eligen democráticamente a líderes nacionalistas, racistas y antisemitas.
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¿Qué es el fascismo y nazismo?

A propósito de la violencia ocurrida en la ciudad de Virginia, Estados Unidos, vale resaltar las diferencias entre estos tres movimientos políticos. – El sábado 12 de agosto en la ciudad de Charlottesville, Virginia, una persona falleció y otras 19 resultaron heridas luego de un enfrentamiento que hubo entre grupos de ultraderecha y opositores.

Dentro de los llamados ‘nacionalistas blancos’ hay miembros de Ku Klux Klan, neonazis, fascistas y los llamados alt-right, en castellano Derecha Alternativa. El motivo del enfrentamiento fue por la remoción de la estatua del miembro de la agrupación de los Estados confederados Robert E. Lee, un esclavista del siglo XIX.

Los ideales de esta agrupación, según BBC Mundo, se enfocan en la identidad blanca y en la preservación de la «civilización tradicional occidental». Sus opositores los llaman racistas, misóginos y antisemitas. El fascismo y el nazismo son como movimientos políticos nacionalistas radicales, que creen en el control de las grandes corporaciones y en las dictaduras de un partido único.

  • ¿Pero existen grandes diferencias entre ambas? Discursos radicales.
  • Según el historiador Antonio Zapata, lo que iguala a ambos movimiento es más grande que aquellos que los separa.
  • Mientras el nazismo aparece en Alemania con Adolf Hitler, el fascismo nace en Italia con Benito Mussolini.
  • Ambos mantienen un discurso ultra nacionalista y racista, aunque esto último es más intenso y central dentro del nazismo», explicó a RPP Noticias,

«El fascismo nace primero y Hitler lo adopta después durante su mandato. Ambas políticas nacen luego de la frustración de perder la Primera Guerra Mundial y creen que tienen el derecho de tomar el poder y guiarlo mejor. Si bien ambas recoger elementos del nacionalismo, es importante entender que este último concepto es mucho más amplio», comentó.

¿Quién es el líder del fascismo?

Película histórica – Benito Mussolini, líder del movimiento fascista italiano, fue primer ministro de Italia desde 1922 hasta que fue removido en julio de 1943. Después del armisticio con los Aliados en septiembre de 1943, fuerzas alemanas ocuparon el norte de Italia e instalaron a Mussolini como el jefe de un gobierno nuevo pro-alemán.

¿Cuáles son las bases del fascismo?

El fascismo es un movimiento político de masas que se originó en Europa a principios del siglo XX. Sus principios fundamentales incluyen el nacionalismo extremo, el militarismo y la supremacía de la nación y su líder autoritario sobre los derechos individuales, con un fuerte énfasis en la identidad étnica y cultural.

  1. Incorporando un ‘culto a la personalidad’ en torno al líder, utiliza los medios de comunicación masiva y la propaganda para la movilización popular y busca el control total sobre todos los aspectos de la vida pública y privada.
  2. A menudo caracterizado por alianzas con conservadores y asociaciones diseñadas para dominar las instituciones, el fascismo ha impulsado reformas radicales, ha incitado la violencia étnica e incluso el genocidio a lo largo de la historia.

Esta doctrina puede rastrearse hasta Benito Mussolini, fundador del Partido Fascista y gobernante autoritario de Italia durante más de dos décadas. Desde el auge y caída de Mussolini, el fascismo ha evolucionado y se ha adaptado a diversas circunstancias geopolíticas, un fenómeno ejemplificado por el símbolo de la ‘nación agrupada’ de la antigua Roma, del cual se derivó el término ‘fascismo’.

¿Cuáles son las ventajas del fascismo?

Una analogía recorre Estados Unidos: la analogía del fascismo. Es prácticamente imposible (fuera de ciertos sectores de la propia derecha) intentar entender la derecha resurgente sin que se la describa como –o se compare con– el fascismo de entreguerras del siglo XX.

  • Como el fascismo, la derecha resurgente es irracional, estrecha de miras, violenta y racista.
  • Eso dice la analogía y hay algo de verdad en ella.
  • Pero el fascismo no se volvió poderoso simplemente apelando a los instintos más oscuros de los ciudadanos.
  • De manera crucial, el fascismo también abordaba las necesidades sociales y psicológicas de los ciudadanos, de su protección frente a los estragos del capitalismo en una época en que otros actores políticos ofrecían poca ayuda.

Los orígenes del fascismo se encuentran en una promesa de proteger al pueblo. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, una aceleración de la globalización destruyó comunidades, profesiones y normas culturales mientras generaba una oleada de inmigración. Que Es El Regimen Fascista La Primera Guerra Mundial había devastado Europa, matando a dieciséis millones de personas y mutilando a otros veinte millones, aplastando economías y sembrando el caos. En Italia, por ejemplo, el periodo de posguerra combinó una alta inflación y desempleo, así como huelgas, ocupaciones de fábricas, tomas de tierra y otras formas de descontento social y violencia.

Los gobiernos italianos liberales de la posguerra no lograron abordar de manera adecuada estos problemas. Benito Mussolini y su Partido Nacional Fascista (PNF) irrumpieron en ese espacio, beneficiándose del fracaso o ineficacia de las instituciones, partidos y élites existentes, y ofreciendo una mezcla de políticas «nacionales» y «sociales».

Los fascistas prometían impulsar la unidad nacional, priorizar los intereses de la nación por encima de los de cualquier grupo particular y promover la estatura internacional de Italia. Los fascistas también llamaban al deseo de los italianos por una seguridad social, solidaridad y protección de las crisis capitalistas.

Prometían restaurar el orden, proteger la propiedad privada y promover la prosperidad, pero también proteger a la sociedad de la recesión económica y las disrupciones. Los fascistas subrayaban que la riqueza aparejaba responsabilidades igual que privilegios, y que debían administrarse para el beneficio del país.

Esos llamamientos permitían que los fascistas tuvieran el apoyo de casi todos los grupos socioeconómicos. Italia era un país joven (fundado en la década de 1860), presa de profundas divisiones regionales y sociales. Al afirmar que servían a los mejores intereses de toda la comunidad nacional, los fascistas se convirtieron en el primer verdadero «partido del pueblo» en Italia.

Tras llegar al poder, los fascistas italianos crearon círculos recreacionales, grupos de estudio y grupos juveniles, actividades deportivas y excursiones. Estas organizaciones impulsaron los objetivos fascistas de construir una verdadera comunidad nacional. El deseo de fortalecer una identidad nacional (fascista) también obligaba al régimen a extraordinarias medidas culturales.

Promovía arquitectura pública, exposiciones artísticas y producciones radiofónicas y cinematográficas espectaculares. Como dijo un fascista: «No puede haber ningún interés económico que esté por encima de los intereses económicos generales del Estado, ninguna iniciativa económica individual que caiga bajo la supervisión y regulación del Estado, ninguna relación de las diferentes clases del país que no sea competencia del Estado.» Esas políticas mantuvieron la popularidad del fascismo hasta finales de los años treinta, cuando Mussolini se alió con Hitler.

Fue solo la participación del país en la Segunda Guerra Mundial, y el paso del régimen italiano hacia una idea más claramente «racialista» del fascismo, lo que comenzó a hacer impopular al fascismo italiano. El fascismo italiano se distinguía de su contraparte alemán de maneras importantes. La más notable quizá fuera que el antisemitismo y el racismo eran más innatos en la versión alemana.

Pero el fascismo italiano y el alemán también compartían similitudes importantes. Como Italia, Alemania era un «nuevo» país (formado en 1871), presa de divisiones profundas. Tras la Primera Guerra Mundial, Alemania se encontró cargada con unas punitivas condiciones de paz.

  1. Durante la década de 1920, experimentó violentos levantamientos, magnicidios, invasión extranjera y una célebre Gran Inflación.
  2. La respuesta del gobierno, y de otros actores políticos, sin embargo, también debe recordarse.
  3. Por distintas razones, los gobiernos conservadores de la época y sus oponentes socialistas favorecían primariamente la austeridad como respuesta de la crisis.

Así llegó una oportunidad de oro para el fascismo. El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) de Hitler prometió servir a todo el pueblo alemán, pero la visión alemana fascista del «pueblo» no incluía a los judíos ni a otros «indeseables». Prometían crear una «comunidad popular» ( Volksgemeinschaft ) que superaría las divisiones del país.

  • Los fascistas también decían que lucharían contra la Depresión y contrastaban su activismo en nombre del bienestar del pueblo con la tibieza y austeridad del gobierno y los socialistas.
  • En las elecciones de 1932, esos llamamientos a proteger al pueblo alemán contribuyeron a que los nazis se convirtieran en el mayor partido político, y el que tenía la base socioeconómica más amplia.

Cuando, en enero de 1933, Hitler se convirtió en canciller, los nazis iniciaron rápidamente programas de creación de puestos de trabajo e infraestructuras. Exhortaron a las empresas a que aceptaran trabajadores, y repartieron el crédito. La economía alemana reflotó y las cifras de desempleo mejoraron dramáticamente: el desempleo en Alemania cayó desde casi 6 millones a principios de 1933 a 2,4 millones a finales de 1934; en 1938, Alemania disfrutaba esencialmente del pleno empleo.

A finales de la década de los treinta, el gobierno controlaba decisiones sobre la producción económica, las inversiones, los salarios y los precios. El gasto público crecía espectacularmente. La Alemania nazi siguió siendo un país capitalista. Pero también llevó a cabo una intervención estatal en la economía que carecía de precedentes en las economías capitalistas.

Los nazis también apoyaban un extenso estado de bienestar (por supuesto, para alemanes «de etnia pura»). Incluía educación superior gratuita, ayudas familiares y para los hijos, pensiones, asistencia sanitaria y un conjunto de opciones de entretenimiento y vacaciones.

  • Todas las esferas de la vida, incluyendo la economía, debían quedar subordinadas al «interés nacional» ( Gemeinnutz geht vor Eigennutz ), y el compromiso fascista de incrementar la igualdad y la movilidad social.
  • Las reformas meritocráticas radicales no es algo que venga a la cabeza cuando pensamos en medidas características de los nazis, pero, como señaló una vez Hitler, el Tercer Reich había «abierto un camino para que cada individuo cualificado –sean cuales sean sus orígenes– alcance lo más alto si está cualificado, es dinámico, industrioso y decidido».

En buena parte por estas medidas, hasta 1939 la experiencia de la mayoría de los alemanes con el régimen nazi era probablemente positiva. En apariencia los nazis habían conquistado la depresión y habían restaurado estabilidad económica y política. Mientras pudieran demostrar su «pureza» étnica y se mantuvieran alejados de las muestras abiertas de deslealtad, los alemanes experimentaban típicamente el nacionalsocialismo no como una tiranía y terror, sino como un régimen de reformas y entusiasmo social.

  • No hay duda de que la violencia y el racismo eran rasgos esenciales del fascismo.
  • Pero para la mayor parte de los italianos, alemanes y otros fascistas europeos, su atractivo no se basaba en el racismo, mucho menos en la limpieza étnica, sino en la capacidad de los fascistas para responder de forma efectiva a las crisis del capitalismo cuando otros actores políticos no podían hacerlo.

Los fascistas insistían en que los Estados podían y debían controlar el capitalismo, que el Estado debía y podía promover el bienestar social, y que las comunidades nacionales debían ser cultivadas. En último término, la solución fascista era, por supuesto, peor que el problema.

En respuesta al horror del fascismo, en parte, los demócratas del New Deal en Estados Unidos, y los partidos socialdemócratas en Europa, también se pusieron a renegociar el contrato social. Prometieron a los ciudadanos que controlarían el capitalismo y aportarían políticas de bienestar social y que emprenderían otras medidas para fortalecer la solidaridad nacional, pero sin la pérdida de libertad y democracia que entrañaba el fascismo.

La lección para el presente es clara: no puedes ganarle a algo solo con nada. Si otros actores políticos no presentan soluciones más atractivas a los problemas del capitalismo, el atractivo popular de la derecha resurgente continuará. Y entonces la analogía con el fascismo y el colapso democrático de los años de posguerra podría resultar más relevante todavía de lo que es ahora. Sheri Berman es profesora de ciencia política en el Barnard College. Su libro Democracy and dictatorship in Europe: From the Ancien Regime to the present day sale en Oxford University Press. Sheri Berman es profesora de ciencia política en el Barnard College. Su libro Democracy and dictatorship in Europe: From the Ancien Regime to the present day sale en Oxford University Press.

¿Por qué se creó el fascismo?

El fascio littorio, símbolo del fascismo. Se denomina fascista al período de la historia de Italia durante el cual dicho reino europeo fue gobernado por un régimen sustentado en la ideología del fascismo y encabezado por el dictador Benito Mussolini, fundador del fascismo y del Partido Nacional Fascista,

El fascismo surge tras la Primera Guerra Mundial, como reacción de ciertos grupos nacionalistas contra la Revolución Bolchevique de 1917 y las luchas sindicales de trabajadores y braceros que culminaron en el Bienio Rojo, y en parte como crítica respecto a la sociedad liberal-demócrata, que salió maltrecha de la experiencia de la Primera Guerra Mundial,

El nombre deriva de la palabra italiana fascio (en latín : «fascis»). En la Antigua Roma, esa palabra era usada como símbolo de la unión de los luchadores. El símbolo fascista es el fasces romano que significaba el poder del régimen, en particular el poder jurisdiccional.

  1. Su líder, Benito Mussolini, dictador de Italia, lo describió así: El Fascismo es una gran movilización de fuerzas materiales y morales.
  2. ¿Qué se propone? Lo decimos sin falsas modestias: gobernar la nación.
  3. ¿De qué modo? Del modo necesario para asegurar la grandeza moral y material del pueblo italiano.

Hablemos francamente: no importa el modo concretamente, no es antitético, sino más bien convergente con el programa socialista, sobre todo con lo relacionado con la reorganización técnica, administrativa y política de nuestro país. Nosotros agitamos los valores tradicionales, que el socialismo omite o desprecia, pero sobre todo, el espíritu fascista rechaza todo lo que sea una hipoteca arbitraria sobre el misterioso futuro.

¿Quién implementa el régimen fascista?

«Datos.bne no es un reflejo en tiempo real del catálogo oficial de la BNE, sino que se actualiza periódicamente mediante procesos de carga y transformación de datos» Se recomienda el uso de Mozilla Firefox para la navegación en este buscador Fecha de actualización de datos: 31/07/2023 Benito Amilcare Andrea Mussolini (Predappio, 29 de julio de 1883 – Giulino, 28 de abril de 1945), conocido como Benito Mussolini, fue un político, militar y dictador italiano, presidente del Consejo de Ministros Reales de Italia desde 1922 hasta 1943 y Duce —guía— de la República Social Italiana desde 1943 hasta 1945.

  1. Llevó al poder al Partido Nacional Fascista y posteriormente al Partido Fascista Republicano y estableció un régimen totalitario durante el período conocido como fascismo italiano, bajo el beneplácito del rey Víctor Manuel III, hasta su colapso en la Segunda Guerra Mundial.
  2. Afiliado al Partido Socialista Italiano, en 1914 fue expulsado de dicha organización por sostener posturas nacionalistas irredentistas contrarias al internacionalismo de los principales líderes socialistas.

En 1922, ya como líder oficial del Partido Nacional Fascista, organizó la Marcha sobre Roma, tras cuya victoria fue nombrado presidente del Consejo de Ministros. Mussolini obtuvo creciente apoyo popular mediante la exaltación del panitalianismo, el expansionismo y el anticomunismo, sirviéndose de su influencia militar apoyado por la eficiente propaganda fascista y las concentraciones de masas cargadas de simbolismo.

Fue nombrado presidente del Consejo de Ministros Reales en diciembre de 1922, y por la escasa oposición del rey Víctor Manuel III, logró disolver el parlamento y asumir así el mando supremo del Estado itálico. Transformó el Reino de Italia en el Segundo Imperio Colonial Italiano y gobernó con un partido único basado en el totalitarismo y la autocracia de la ideología fascista.

El objetivo de Mussolini era hacer realidad el concepto de la Gran Italia basado en la absoluta hegemonía de Roma en el mar Mediterráneo.Su política exterior e interior tenía el objetivo de dotar a Italia de un gran poder —autoidentificándose como el sucesor legítimo del Imperio Romano—, teniendo al pueblo italiano como principal beneficiario de este y, en segundo plano, a otras poblaciones que viviesen dentro de la península itálica y los territorios de ultramar como Albania y Libia.

  1. Promovió el desarrollo armamentístico de Italia y, tras la invasión de Etiopía por las Forze armate el 2 de octubre de 1935 y la firma del Pacto de Acero junto con Alemania en 1939, al año siguiente se dio inicio a la participación italiana en la Segunda Guerra Mundial.
  2. Dentro de las campañas italianas, las fuerzas de las nuevas Potencias del Eje —sucesor del pacto de Acero, pues en 1940 había ingresado Japón a la alianza— se encargaron de invadir la península balcánica, África del norte y el cuerno de África, así como algunas áreas de Francia.

Esas conquistas territoriales decrecieron de forma paulatina después de la segunda batalla de El Alamein, hasta 1943, cuando los ejércitos aliados lograron tomar el control de toda África y el mediterráneo. En los meses de 1943 durante la caída de la isla de Sicilia, Mussolini fue arrestado por el Gran Consejo Fascista por orden del rey Víctor Manuel III en un intento por evitar la invasión aliada de la Italia continental.

Fue encarcelado en un hotel del área natural del Gran Sasso d’Italia. Adolf Hitler ordenó la operación de rescate mientras invadía el norte de Italia en donde creó la República Social Italiana en contraposición del Reino del Sur (régimen italiano que había realizado un armisticio con los Aliados). La nueva república en teoría representaba la continuación del Segundo imperio italiano aunque en la práctica funcionó como un estado títere de Alemania.

Mussolini decidió escapar ante la inminente invasión aliada de la República Social Italiana, en 1945. Junto a su amante Clara Petacci y otros altos jerarcas fascistas, intentaron llegar a la frontera con Suiza haciéndose pasar como una delegación diplomática española.

¿Cuál fue el fin del fascismo?

Segunda Guerra Mundial: derrota de los fascismos y el fin de la guerra Fecha transmisión: 16 de Marzo de 2022 Valoración de la comunidad: Última Actualización: 2 de Agosto de 2022 a las 14:59 Aprendizaje esperado: analiza el fascismo y su papel de impulsor de la Segunda Guerra Mundial.

  1. Énfasis: explica la derrota de los fascismos y el fin de la Segunda Guerra Mundial.
  2. ¿Qué vamos a aprender? Reconocerás los procesos que derivaron en la caída del eje fascista, marcando el final de la Segunda Guerra Mundial,
  3. Conocerás cómo se desarrolló la contraofensiva aliada en la Segunda Gran Guerra y reconocerás lo que significó para el mundo la derrota de los fascismos.

¿Qué hacemos? Para iniciar observar un ejemplo de la propaganda aplicada en la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué mensaje transmite la imagen? La respuesta es, una mujer que realiza trabajos que antes se consideraban de hombres. En este periodo los temas más comunes que se presentaban en los carteles intentaban mantener un espíritu nacionalista en la población.

La propaganda bélica intentó llegar a todas las edades y a ambos sexos, ya que la figura femenina comenzaba a tener un rol protagónico dentro de la sociedad. En la sesión anterior aprendiste que la Unión Soviética y Estados Unidos de América entraron en el conflicto como consecuencia de las agresiones de Japón y Alemania; este hecho propició un giro radical en el desarrollo del conflicto, ya que además de extenderse por todo el mundo, provocó que las fuerzas de los alemanes y japoneses se dividieran en varios frentes, exigiendo un gran esfuerzo para el abastecimiento de los ejércitos.

Para guiarte a lo largo de la sesión, ten presentes las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles fueron los acontecimientos que provocaron la derrota de las Potencias del Eje?
  • ¿Qué significado tiene para el mundo la caída del fascismo?
  • ¿Cuál fue el papel de la mujer en la Segunda Guerra Mundial?
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Ahora, observa el siguiente video introductorio, hasta el minuto 5:05.

Derrota de los fascismos. Secuencia: La formación de los Batallones del Pueblo.

https://youtu.be/lc0g3wgmOkg ¿Qué te pareció el video? El hecho de que los soviéticos lograran expulsar de manera definitiva a los alemanes de su territorio hizo que Hitler convocara al pueblo alemán para conformar batallones del pueblo, como una desesperada respuesta de resistencia ante el avance de los aliados. Esta sesión estará enfocada en la tercera fase. A mediados de 1942, la ofensiva aliada (Inglaterra, Francia y la Unión Soviética) contraatacó con éxito el norte de África, dejando libre el camino del Mediterráneo para atacar Alemania. Italia, convencida de que antes de destruir a Alemania las fuerzas aliadas los atacarían a ellos, por órdenes del rey Víctor Manuel III, destituyen y encarcelan a Mussolini, disuelven el partido fascista y firman un tratado de paz y colaboración con los aliados.

La toma de Sicilia por los aliados en julio de 1943 ocasionó la salida de Mussolini del poder; poco a poco, los aliados fueron desplazando hacia el norte de Italia a los alemanes. Stalin presionó para abrir un frente occidental y así aliviar la presión sobre la URSS. En 1944, los alemanes son derrotados en los Balcanes; el 6 de junio del mismo año, se realizó el desembarco definitivo de las fuerzas aliadas en Normandía, al norte de Francia, hecho conocido como El Día D,

Un mes después, París fue liberada por la resistencia francesa y las fuerzas armadas dirigidas por Charles de Gaulle. Los bombardeos sobre las ciudades alemanas se hicieron más intensos, destruyendo ciudades y matando civiles. En el oeste los soviéticos llegaron a Varsovia, pero no apoyaron el alzamiento de los polacos, quienes fueron masacrados por los nazis que destruyeron la ciudad.

  • Los soviéticos derrotaron a Rumania y Bulgaria; los húngaros abandonaron la alianza con los alemanes.
  • Alemania requería una guerra rápida y eficiente para no agotar sus recursos, no podía sostener el esfuerzo bélico en múltiples frentes.
  • Cuando esto ocurrió, su economía de guerra no tuvo manera de continuar la producción de armamento.

Mussolini fue asesinado por comunistas italianos en abril de 1945, mientras que Hitler, al verse rodeado por las tropas aliadas y soviéticas, se suicidó. Con la caída de los grandes líderes totalitarios, se daba por terminada una era de sistemas políticos apoyados por las masas y con una gran violencia en su discurso.

Así llegaron a su fin los Estados totalitarios, es decir, aquellos que se apoyaban en partido único y que pretendían imponer el predominio de la «raza aria» para sus objetivos imperialistas. Mientras tanto, las hostilidades en la guerra del Pacífico continuaron y los estadounidenses derrotaron a la flota japonesa en la batalla aeronaval de Midway; tomaron la ofensiva, apoderándose de las islas Salomón y las Filipinas.

El presidente Harry Truman decidió usar la bomba atómica sobre Japón para acabar definitivamente con el único frente abierto que quedaba. El 6 de agosto, la primera ciudad atacada fue Hiroshima, ante la negativa del emperador Hirohito de rendirse, tres días después se lanzó un nuevo ataque contra Nagasaki.

La devastación de ambos ataques obligó a la rendición de Japón en septiembre de 1945. Conforme los aliados fueron avanzando, se descubrieron los crímenes nazis cometidos en los campos de concentración. Millones de seres humanos fueron exterminados (judíos, prisioneros de guerra soviéticos y polacos, comunistas, gitanos y homosexuales).

Cerca de 50 millones de hombres, mujeres y niños murieron a causa de esta guerra, por ello, y con la intención de evitar que se repita un desastre de tales proporciones, se creó la Organización de las Naciones Unidas para salvaguardar la paz. Como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, Alemania desaparece como Estado y se divide en cuatro zonas de ocupación: francesa, británica, americana y soviética.

  • La ciudad de Berlín es fragmentada de esa misma manera, y en 1949, los estadounidenses crean la República Federal Alemana en occidente; al oriente, los soviéticos crean la República Democrática Alemana.
  • Finlandia, Hungría y Rumania ceden territorios a los aliados.
  • Italia pierde sus colonias y Japón es gobernado por militares estadounidenses.

Al concluir el conflicto, los líderes fascistas sobrevivientes fueron juzgados por tribunales de guerra establecidos por las naciones aliadas. El delito mayor por el que se les castigó fue el de crímenes contra la humanidad. Existieron otros casos, por ejemplo, Ezra Pound fue un reconocido poeta estadounidense que con el tiempo se convirtió en un admirador de Benito Mussolini, y durante la Segunda Guerra Mundial fue un vocero de la ideología fascista.

  1. Hacia el final de la guerra fue deportado a los Estados Unidos y juzgado como un traidor a su país.
  2. Para evitar la pena de muerte, las autoridades lo juzgaron como enfermo mental y lo ingresaron en un hospital psiquiátrico.
  3. La poeta estadounidense Elizabeth Bishop lo visitó en varias ocasiones y escribió este poema «donde refleja admiración y también irritación a Ezra Pound», en palabras de Octavio Paz.

Lee y escucha con atención:

«Elizabeth Bishop, Poema: Visitas a St. Elizabeth».

https://aprendeencasa.sep.gob.mx/multimedia/RSC/Audio/202102/202102-RSC-FeUlU4V3l9-ElizabethBishop.mp3 «Ésta es la casa de los locos. Éste es el hombre que está en la casa de los locos. Éste es el tiempo del hombre trágico que está en la casa de los locos.

Éste es el reloj-pulsera que da la hora del hombre locuaz que está en la casa de los locos. Éste es el marinero que usa el reloj que da la hora del hombre tan celebrado que está en la casa de los locos. Ésta es la rada hecha de tablas adonde llega el marinero que usa el reloj que da la hora del viejo valeroso que está en la casa de los locos.

Éstos son los años y los muros del dormitorio, el viento y las nubes del mar de tablas navegado por el marinero que usa el reloj que da la hora del maniaco que está en la casa de los locos. Éste es un judío con un gorro de papel periódico que baila llorando por el dormitorio sobre el mar de tablas rechinantes más allá del marinero que da cuerda al reloj que da la hora del hombre cruel que está en la casa de los locos.

  1. Éste es un universo de libros desinflados.
  2. Éste un judío con un gorro de papel periódico que baila llorando por el dormitorio sobre el rechinante mar de tablas del marinero ido que da cuerda al reloj que da la hora del hombre atareado que está en la casa de los locos.
  3. Éste es un muchacho que golpetea el piso por ver si el mundo está allí y si es plano para el viudo judío con un gorro de papel periódico que baila llorando por el dormitorio valsando sobre una tabla ondulada cerca del marinero mudo que oye el reloj que puntúa las horas del hombre fastidioso que está en la casa de los locos.

Éstos son los años y los muros y la puerta que se cierra sobre un muchacho que golpetea el piso para saber si el mundo está allí y si es plano. Éste es un judío con un gorro de papel periódico que baila alegremente por el dormitorio en los mares de tablas que se van más allá del marinero de los ojos en blanco que sacude el reloj que da la hora del poeta, el hombre que está en la casa de los locos.

  1. Éste es el soldado que vuelve de la guerra.
  2. Éstos son los años y los muros y la puerta que se cierra sobre un muchacho que golpetea el piso para saber si el mundo es plano o redondo.» ¿Qué te pareció el poema? ¿Qué opinas de las personas que apoyaron al fascismo? Puedes comentarlo con tus familiares y maestros.

A continuación, se revisarán las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. En los cambios económicos que ocasionó la guerra se mencionó que la infraestructura europea se encontraba demolida, mientras que los Estados Unidos se colocaron como la potencia dentro del nuevo orden mundial.

  • Este país implementó el Plan Marshall para dar apoyo financiero a los países europeos devastados por la guerra.
  • El objetivo de esa ayuda no fue sólo económico, estuvo motivado también por el temor a la extensión del comunismo en Europa occidental.
  • Entre las consecuencias políticas, se encuentra la caída del fascismo en Italia, Alemania y Japón, y su reemplazo por sistemas políticos democráticos.

Ahora, observa un video hasta el minuto 5:00, en el que se destaca el papel que las mujeres tuvieron en la Segunda Guerra Mundial.

Las mujeres en la Segunda Guerra Mundial.

https://youtu.be/tzchs28wwMc ¿Qué te pareció el video? Los roles de las mujeres se modificaron a partir de la Segunda Guerra Mundial. Los gobiernos las alentaron para ocupar los espacios laborales que los hombres dejaban vacíos al marcharse a la guerra.

  • No sólo en las actividades económicas fueron requeridas, también lograron que se reconociera su participación en la política.
  • En países como Francia e Italia obtuvieron el derecho al voto, después de muchos años de lucha, incluso en Italia se reconoció que ya podían ser elegidas para cargos en el Congreso y asegurar que fueran elegibles para puestos importantes en la administración pública.

Con todo lo anterior, puedes retomar las preguntas que se te propusieron al inicio de la sesión.

  • ¿Cuáles fueron los acontecimientos que provocaron la derrota de las Potencias del Eje?
  • ¿Qué significado tiene para el mundo la caída del fascismo?
  • ¿Cuál fue el papel de la mujer en la Segunda Guerra Mundial?

Recuerda que este tema lo puedes consultar en tu libro de texto de Historia, primer grado, Bloque 2. Asimismo, para conocer un poco más del tema, se te invita a leer la novela En busca de Klingsor, de Jorge Volpi. Has concluido el tema del día de hoy.

¿Qué es el fascismo y dónde surge?

Fascismo: regímenes excluyentes que se aprovechan del miedo – El fascismo surgió tras la Primera Guerra Mundial y la crisis económica que la siguió. La burguesía, empobrecida, veía con temor el auge del movimiento obrero, especialmente tras el triunfo de la revolución bolchevique en Rusia en 1917.

Frente a ello, el fascismo se presentó como enemigo visceral de la ideología marxista y sus variantes, incluyendo anarquismo, comunismo, socialismo o socialdemocracia, lo que le granjeó el apoyo de grandes empresarios, aristócratas y conservadores, La ideología fascista se aprovechó de ese miedo, pero también del fracaso de las democracias durante el periodo de entreguerras.

De ahí que los fascistas rechacen el constitucionalismo y parlamentarismo, a los que tachan de inservibles, y al liberalismo y al capitalismo desregulado, a los que consideran culpables de crear una sociedad individualista, materialista y enfrentada, incapaz de crear un sentimiento de colectividad nacional.

En lo económico, el régimen fascista interviene en el mercado para favorecer ciertas industrias y controlar el movimiento obrero a través de un sindicato vertical, Es también un sistema proteccionista que pretende convertir al país en una economía autosuficiente. No obstante, permite la propiedad privada.

De hecho, algunos grandes industriales colaboraron con los regímenes fascistas europeos: por ejemplo, Opel, Ford o Porsche fabricaron vehículos para Alemania durante el Tercer Reich, Sobre lo social, el fascismo glorifica el ultranacionalismo y ultraconservadurismo.

  1. La patria es la entidad superior a la que hay que rendir culto.
  2. Esta exaltación nacional desemboca en el deseo de expandir las fronteras reclamando territorios a costa de otros países, por la fuerza si es necesario.
  3. Son ejemplos de ello la Alemania nazi en Europa y la Italia fascista con su invasión de Etiopía en 1935.

La consecuencia última de este ultranacionalismo es la marginación, violencia e incluso exterminio de quienes se consideran enemigos de la patria, incluidos minorías étnicas, opositores políticos o intelectuales.

¿Cómo se llama el fascismo en Alemania?

Adolf Hitler, canciller de Alemania, y Ernst Röhm, cofundador y comandante de las SA, realizando el saludo fascista (1933). La esvástica nazi o cruz gamada. El nacionalsocialismo (en alemán : Nationalsozialismus ), comúnmente acortado a nazismo, fue la ideología de extrema derecha ​ ​ del régimen que gobernó Alemania de 1933 a 1945 con la llegada al poder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Adolf Hitler (NSDAP).

Hitler instituyó una dictadura, el autoproclamado Tercer Reich, El Reich anexionó Austria a partir del Anschluss, así como la zona de los Sudetes, Memel y Dánzig, Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis ocuparon tierras en Polonia, Francia, Checoslovaquia, Hungría, los Países Bajos, Dinamarca y Noruega,

La Alemania de este periodo se conoce como la « Alemania nazi ». El nazismo es una forma de fascismo que demostró un rechazo ideológico hacia el marxismo, la democracia liberal y el sistema parlamentario, También, incorporó un ferviente antisemitismo, el racismo científico y la eugenesia en su credo.

Su nacionalismo extremo provino del pangermanismo y del movimiento Völkisch prominente en el nacionalismo alemán de la época, y fue fuertemente influenciado por los grupos paramilitares anticomunistas Freikorps que surgieron después de la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, de la cual surgió «el culto a la violencia» que estaba «en el corazón del movimiento».

​ Es una ideología gestada en la década de los años 1920, pero que no alcanzará importancia hasta los años 30, momento en que las duras condiciones de paz impuestas en el Tratado de Versalles (1919) se juntan con la grave crisis mundial del Jueves Negro en 1929 (véase Gran Depresión ).

En Alemania la situación es más acuciante aún, ya que a los devastadores efectos económicos se sumaba la obligación de pagar el tributo de la derrota en la Primera Guerra Mundial, y el descontento popular ante la injusta situación que hacía que las calles se llenaran de manifestaciones extremistas de toda índole, tanto de izquierda como de derecha.

​ Esta situación culmina con el fuerte descrédito de las democracias liberales, ya que las dictaduras que surgieron demostraron ser capaces de controlar y resolver las crisis más efectivamente que las democracias. ​ Tanto la Italia de Benito Mussolini —quien fue elogiado por «hacer que los trenes llegaran a tiempo», es decir, por poner fin a las huelgas y caos económico que había dominado a ese país— como el Imperio del Japón, países en los que se impusieron «gobiernos fuertes», no solo resolvieron la crisis a mediados de los 30 sino que fueron percibidas como restaurando el orden social aún con anterioridad a esa solución a problemas económicos.

​ A esa crisis político-económica hay que agregar una crisis ideológica, aún anterior, que se extiende desde 1890 a 1930 y que ha sido caracterizada como una «revolución contra el positivismo ». ​ Tanto los valores como las aproximaciones a la sociedad y la política que formaban la base de la civilización occidental fueron percibidas como superadas reliquias del racionalismo proveniente de la Ilustración,

Específicamente, tanto el fascismo como los desarrollos intelectuales que lo antecedieron buscaron transcender lo que se percibía como la decadencia del Occidente ​ (véase, por ejemplo, La decadencia de Occidente ). Consecuentemente, el Zeitgeist de esa época puede ser descrito como una amalgama o mezcla de ideas caracterizado por un rechazo al racionalismo, proceso que es generalmente percibido como iniciándose con Friedrich Nietzsche, junto a tentativas de incorporar «explicaciones científicas» a preconcepciones o incluso prejuicios explicativos del mundo, por ejemplo, un racismo latente, que dieron origen a propuestas tales como las de la eugenesia, y en lo político, bajo la influencia de pensadores tales como Georges Sorel, Vilfredo Pareto, ​ ​ Martin Heidegger (supuestamente), ​ Gaetano Mosca, y, especialmente, Robert Michels ; a percepciones político elitistas basadas en un culto del héroe y la fuerza que culminan en una versión del darwinismo social,

  1. ​ Percepciones que adquieren connotaciones más extremas en su divulgación y vulgarización.
  2. ​ Como influencia importante en el desarrollo de ese Zeitgeist se puede mencionar la obra de Arthur de Gobineau, que propuso que en cada nación hay una diferencia racial entre los comunes y las clases dirigentes.

Estos últimos serían todos miembros de la raza aria, quienes son no solo la raza dominante sino también la creativa. ​ Posteriormente, Houston Stewart Chamberlain identifica «los arios» con los teutones ; en adición a tratar de demostrar que todos los grandes personajes de la historia —incluidos Jesucristo, Julio César o Voltaire, entre otros— fueron realmente arios, agrega: Los teutones son el alma de nuestra civilización.

La importancia de cualquier nación, en la medida que es un poder actual, está en relación directa a la genuina sangre teutona presente en su población H.S. Chamberlain (1899). Foundations of the Nineteenth Century, Múltiples autores también resaltan el papel que tuvo la teoría evolucionista, y el darwinismo social incorporados a la ideología nazi, como factores que propiciaron la posterior generación de racismo, la creación del nacionalismo, la propagación de la política neoimperialista y parte diversos pilares ideológicos del nazismo basados en la aplicación política de la idea de la «supremacía del más fuerte».

​ ​ ​ ​ ​ ​ ​ También de importancia fueron percepciones que se pueden ver ejemplificadas en la obra de, por ejemplo, Benjamin Kidd, quien propuso: Nuestra civilización ha sido dada a luz como resultado de un proceso de fuerza sin paralelos en la historia de la raza.

Por épocas incontables el combativo macho europeo se ha desbordado a través de Europa en sucesivas olas de avance y conquista, venciendo, exterminando, aplastando, dominando, tomando posesión. Los más aptos, que han sobrevivido esas sucesivas olas de conquista, son los más aptos por el derecho de la fuerza y en virtud de un proceso de selección militar, probablemente el más largo en la historia, el más duro, probablemente el más elevante al que la raza ha sido sometida.

Benjamin Kidd (1919). The Science of Power, pp.4-5. Para Kidd, el combativo hombre europeo es un pagano que rinde homenaje pero no entiende ni acepta en su corazón la validez de «una religión que es la total negación de la fuerza». Ese hombre europeo ha introducido el «espíritu de la guerra» en «todas las instituciones que ha creado» y «la creencia que la fuerza es el principio último del mundo».

  1. Ese «hombre de la civilización occidental ha llegado a ser por la fuerza de las circunstancias el supremo animal de combate de la creación.
  2. La Historia y la Selección Natural lo han hecho lo que es», ​ «por la fuerza ha conquistado el mundo y por la fuerza lo controla».
  3. ​ Otras visiones de influencia en esa percepción son las de Oswald Spengler, para quien Mussolini era el parangón del nuevo César, que se levantará del Occidente en ruinas para reinar en la «era de la civilización avanzada», por analogía a los césares de la Antigüedad.

En Alemania, específicamente esa rebelión contra el racionalismo dio origen, entre otras cosas, a una variedad de asociaciones que promovían un retorno a visiones romantizadas del pasado alemán (véase Völkisch ), en lo cual Richard Wagner tuvo alguna influencia ​ y una sociedad ocultista y semisecreta, la Sociedad Thule —basada en la ariosofía y primeros en usar la esvástica en el contexto de la época— que patrocinó el Partido Obrero Alemán (DAP), más tarde transformado por Hitler en el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán.

  • ​ A lo anterior se ha sugerido que hay que agregar factores específicamente alemanes.
  • A pesar de que Maurice Duverger considera tales consideraciones poco convincentes a fin de explicar el desarrollo del nazismo, ​ se ha afirmado que no se puede explicar el nazismo sin considerar su origen ​ y que entre los factores que explican ese origen se debe mencionar una tradición cultural ( volkgeist ) ​ —que se remonta a personajes tales Lorenz von Stein y Bismarck (véase Estado social )— en la cual el Estado adquiría poderes dictatoriales, demandando orden, disciplina y control social estricto a fin de garantizar crecimiento y el bienestar económico de la población.

​ Esa tradición se transforma, bajo la influencia de personajes tales como Ernst Forsthoff, jurista conservador de gran influencia, quien, a partir del periodo de la República de Weimar, postula que los individuos están subordinados ya sea al «Estado absoluto» o al Volk, bajo la dirección de un caudillo o führer,

​ El nazismo transforma, sin mucha dificultad, ese culto a la fuerza del más fuerte que es el ario en un antisemitismo puro y simple, utilizando la preexistente leyenda de una conspiración judía para hacerse con el control mundial (véase Nuevo Orden Mundial (conspiración) y Los protocolos de los sabios de Sion ) para explicar la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial : el ejército de ese país fue traicionado y «apuñalado en la espalda» (véase Leyenda de la puñalada por la espalda ) ​ por los bolcheviques y judíos,

Esa «traición» se extiende al gobierno socialdemócrata de la República de Weimar que permite ahora que esos mismos judíos y otros financieros se beneficien de la inflación, y otros problemas que afectan a los alemanes ​ (véase Hiperinflación en la República de Weimar ).

Aduciendo además que muchos de los principales líderes comunistas son también judíos, asimilan ambos conceptos en una gran « conspiración judeo-marxista ». ​ El nazismo se concreta como una ideología totalitaria de índole fascista en la medida en que se caracteriza por dar una importancia central y absoluta al Estado —a partir del cual se debe organizar toda actividad nacional ​ (véase Gleichschaltung )— representado o encarnado y bajo la dirección de un caudillo supremo, en este caso Hitler, y por proponer un racismo, nacionalismo e imperialismo visceral que debe llevar a conquistar los pueblos que se consideren inferiores (véase Lebensraum ).

A partir de 1926, Hitler centralizó incrementalmente la capacidad de decisiones en el partido. Los dirigentes locales y regionales y otros cargos no eran electos, sino nombrados, de acuerdo al Führerprinzip (‘principio de autoridad’) directamente por Hitler, y a él respondían, demandando, a su vez, obediencia absoluta de sus subordinados.

¿Qué es fascismo en Alemania?

Características del fascismo – El fascismo suele reunir las siguientes características:

Es un movimiento ideológico o político nacionalista y militarista, de espíritu radical, violento y confrontativo, que exalta las nociones de patria y/o de raza, en detrimento de las minorías, los extranjeros y todo aquel considerado diferente. Casi siempre apela a nociones de pureza, de combate y victoria, proclamándose además como heredero de un pasado glorioso a recuperar. Fomenta la organización de fuerzas armadas irregulares o paralelas, con las que perseguir a sus adversarios y someter a la sociedad a un estado de amedrentamiento. Propone un modelo de Estado de partido único, totalitario y autoritario, construido en torno a la supuesta infalibilidad de un líder carismático, al cual se le rinde culto a la personalidad, En lo ideológico, suele proponerse como una «tercera vía» entre derecha e izquierda, lo cual generalmente significa aplicar de manera arbitraria prácticas asociadas a una u otra tendencia.

¿Cuánto tiempo duró el fascismo?

La política exterior fascista desde el 1922 hasta el 1929: la «Italia de la Entente» Fascist foreign policy from 1922-1929. Italian «Entente» Chiara – D’ Auria 1 * Resumen El artículo hace un seguimiento histórico de la constitución del movimiento político fascista que lleva a Benito Mussolini al poder en Italia.

  • Se presta atención a las causas derivadas de la derrota de la primera guerra mundial, asumiendo esta como la raíz del descontento popular y pequeño burgués que finalmente lleva al triunfo de las ideas fascistas en Italia.
  • Palabras clave: Italia – Fascismo – Mussolini – Tratado de Locarno Abstract The article historical tracking of the constitution of the fascist political movement that leads to Benito Mussolini to power in Italy.

The causes resulting from the defeat of World War I. This is the principal root of the bourgeois and popular discontent that ultimately leads to the triumph of fascist ideas in Italy. Key words: Italy – Fascism – Mussolini – Locarno Pact Las dos décadas de fascismo representan una parte fundamental de la historia moderna Italiana, y la política exterior implementada en el frágil y complejo periodo entre el año 1922 hasta el 1939.

De hecho, es posible separarla en tres momentos principales: el primero abarca desde 1922 hasta 1929, el segundo desde 1929 hasta 1932 y finalmente, el que abarca el periodo entre 1932 y 1939. Cada uno de estos periodos es caracterizado por una concepción distinta de la estrategia política empleada, y por personajes y figuras distintas.

Sin embargo, siempre existe un concepto de base con respecto al «Duce», quien consideraba importante explotar su política exterior para poder alcanzar dos metas principales: fortalecer el régimen e incrementar la influencia italiana en el ámbito internacional.

  1. Entre 1922 y 1929 Mussolini se apoyó en la política exterior para consolidar su poder, especialmente a nivel de la opinión pública.
  2. Hasta 1929, de hecho la política exterior de Mussolini estuvo subordinada a la política interna y financiera por dos motivos principales: el primero, subjetivo, o sea por la necesidad del «Duce» de enfocarse primero en fortalecer su poder interno y de armarse de las herramientas e instituciones necesarias para poner en movimiento una política exterior más dinámica y fluida; y el segundo, objetivo, por la inmovilidad del panorama internacional que no le permitía tomar decisiones distintas a las que efectivamente llegó a tomar 2,

Esta actitud fue influenciada también por las relaciones entre las grandes potencias económicas y el fascismo, y por las opiniones que los demás países tenían sobre la Italia de Mussolini. El fascismo había asentado raíces en Italia después del final de la Primera Guerra Mundial; sin embargo, aun antes de que esta acabara en el año 1918.

Mussolini intentó establecer un movimiento para darle un giro revolucionario a la guerra. Seis meses después de que acabaran las hostilidades, un pequeño grupo de sobrevivientes e intelectuales que apoyaban la intervención italiana en la guerra, nacionalistas, anarquistas y sindicalistas revolucionarios se reunieron en una taberna en Piazza San Sepolcro en Milán, y crearon la organización denominada «Fasci di Combattimento» (haces de combate), cuya agenda era a la vez revolucionaria, socialista y nacionalista.

Entre los estratos sociales más disconformes con el resultado de la guerra y de entre los ex- arditi (soldados sobrevivientes de la primera guerra mundial) Mussolini supo encontrar la esencia de vida que impulsaría su movimiento, ya que estas personas creían no haber recibido un justo reconocimiento por sus labores y valentía en el frente y se sentían humilladas por los insultos que recibieron de los militantes socialistas, quienes les habían demostrado su desprecio hasta en público y hasta con agresiones físicas.

Federico Chabod demostró que los verdaderos recursos del fascismo venían de la pequeña burguesía, especialmente la rural, y de un proletariado industrial y agrícola, además de la alta burguesía, que conformaba el núcleo de los «oficiales de complemento»de las Fuerzas Armadas Italianas 3, A diferencia de las demás clases sociales, las cuales ya eran representadas por los partidos convencionales, después de la guerra la pequeña burguesía no contaba con ninguna representación y se veía amenazada, por un lado, por la militancia de los socialistas, y por el otro, por el gran capitalismo y su capacidad de absorber mercados y recursos.

Estos factores crearon terreno fértil para la creación el 23 de Marzo de 1919 en Milán, del primer «fascio di combattimento», el cual adoptó los símbolos que hasta esa fecha habían destacado los » arditi «, como las camisas negras y la calavera. El movimiento fascista no solo atrajo los sobrevivientes, representantes del movimiento futurista, nacionalistas y sindicalistas revolucionarios, sino también eventualmente llegó a atraer sujetos de dudosa moralidad y cazadores de fortunas, incluyendo miembros de las agresivas squadre d’azione (equipos de acción), que pronto, motivo de sus acciones violentas, recibirían el negativo apodo de » squadracce «.

A raíz del gobierno de Nitti y de las repercusiones sucesivas a las acciones de Gabriele d’Annunzio en la ciudad de Fiume (sobre las cuales ahondaremos más adelante), creció la desilusión con respecto a los tratados de paz, y las políticas liberales del viejo Estado fueron generando mucha inquietud.

Las elecciones del 16 de Noviembre de 1919 (las primeras en hacer uso del sistema de representación proporcional) marcaron el triunfo del Partido Socialista y del recientemente conformado Partido Popular, del sacerdote Luigi Sturzo, que seguía una línea de pensamiento altamente católica.

El movimiento fascista, presente solamente en la comisión de Milán, no logró ningún escaño en el Parlamento. A pesar de estos resultados, la estabilidad del país no era una certeza, puesto que los socialistas no colaboraban con los partidos «burgueses». Una serie de conflictos sacudieron Italia durante el biennio rosso (el bienio rojo, 1919-1920), protagonizados por las únicas organizaciones activas del momento: los sindicatos; culminando en 1920 con la toma de algunos terrenos, industrias, y la implementación de autogestiones con la creación de consejos obreros que eran similares a los soviet,

Los terratenientes se vieron obligados a vender sus terrenos a los pequeños agricultores y a sus antiguos medieros: este fue el segmento de la población que Mussolini abordó para consolidar su poder, mientras los socialistas se dividían en distintas facciones internas y los populares intentaban competir con ellos.

  1. Casi toda la pequeña burguesía de agricultores, artesanos o comerciantes, preocupada por estas ocupaciones en los terrenos y por los conflictos, se unió en el movimiento liderado por Mussolini.
  2. En pocos meses, Italia vio nacer 800 nuevos fasci, con aproximadamente 250.000 miembros, los cuales dieron vida a nuevas » squadracce » de los adversarios políticos, que se oponían a las ligas rojas (socialistas) y blancas (católicas) durante las huelgas o las tomas de terrenos, en un marco difuso de violencia política.

En setiembre de 1920 el presidente del Consejo, Giovanni Giolitti, logró resolver, otorgando limitados aumentos salariales, el tema de la toma de las fábricas, lo cual restableció el orden legal. Una vez lograda una temporal paz social interna, se enfocó en el tema de la ciudad de Fiume.

  • Luego de aguerridas negociaciones entre Italia, Yugoslavia y D’Annunzio, Giolitti autorizó acciones militares enfocadas en desalojar las fuerzas del Carnaro, y que culminaron en la infame «Navidad Sangrienta» de 1920.
  • El squadrismo fascista prevaleció por encima del sistema de los partidos tradicionales: en 1921 el PSI se dividió en dos facciones, dando vida al Partito Comunista Italiano, mientras que el 7 de Noviembre de 1921 nació el Partido Nacional Fascista (PNF).

De esta forma, el movimiento se transformó en partido, y abandonadas las teorías del sindicalismo revolucionario, se negociaron algunos compromisos con las fuerzas más moderadas. La popularidad del partido creció rápidamente, especialmente después del Congreso de Nápoles de 1922, en el cual 40.000 camisas negras clamaban marchar sobre Roma.

  • Mussolini actuó en un momento favorable, cuando un contingente de 50.000 » squadristi » opuestos a la Capital se había reunido en el Norte de la región Lazio, el día 28 de Octubre de 1922.
  • Mientras las fuerzas armadas se preparaban para enfrentar el inminente ataque fascista (con el General Badoglio como principal promotor de la línea más dura), el rey Víctor Manuel III no permitió que el Ejército Regio reestableciera la legalidad reprimiendo el intento de golpe de estado y alejando los insurreccionistas.

La Corona, para evitar otra masacre que habría podido llevar el país hacia una segunda guerra civil, no firmó el decreto de Estado de Asedio, así dejándole abierto a los fascistas, para todo propósito práctico, el camino hacia la ciudad capital. Las camisas negras entraron a Roma el 30 de Octubre y, completada su marcha (la cual quedó registrada en la historia como la «marcha sobre Roma»), el rey encargó a Benito Mussolini para que formara el nuevo gobierno.

Víctor Manuel III creía poder utilizar Mussolini para centralizar el poder de la Corona en contra del Parlamento. El nuevo gobierno incluía sujetos de los partidos moderados del centro y de la derecha, militares y algunos representantes fascistas. Entre las primeras iniciativas hubo el intento de «normalizar» las squadre fascistas (que seguían cometiendo agresiones), medidas a favor de los veteranos de guerra heridos o mutilados, la reducción del gasto público, la reforma educativa, la firma de los Acuerdos de Washington sobre el desarme naval, y el aceptar el statu quo con el reino de Yugoslavia con respecto a las fronteras orientales y la protección de la minoría Italiana en Dalmacia.

En este contexto se desarrolla la política exterior del primer gobierno de Mussolini, sobre la cual, según Carocci 4, tenía mucho peso el supra-citado factor subjetivo, ya que la mayoría de los actores de la economía italiana todavía consideraban la política exterior como un problema distante y menos importante que la política interna, económica y sindicalista.

  • De hecho, este segmento del país tenía interés en incrementar las exportaciones y los intercambios con el exterior, especialmente a causa de la delicada situación económica del periodo, y por lo tanto prefería mantener buenas relaciones con varias Potencias.
  • Primero que todo, con Francia, de cuyas exportaciones dependían varios importantes sectores industriales italianos; y finalmente con Yugoslavia, el principal mercado meta de las exportaciones italianas.

Por lo tanto queda claro que hasta el 1929 Mussolini non habría podido implementar una política exterior distinta a la que de hecho terminó implementando. Pero en lo que concierne el segundo factor, el impacto de la opinión de la comunidad internacional sobre los designios de la política exterior de Mussolini, todavía no contamos con un estudio sistemático 5,

Sin embargo, este elemento tuvo un impacto importante, sobre todo durante la primera década de estos veinte años, cuando la Italia fascista parecía paradójicamente menos peligrosa que otros países, puesto que era fruto de un fenómeno específicamente italiano y no europeo. La creación del gobierno de Mussolini en 1922 no fue motivo de mucho alarmismo en el ámbito internacional: muchos, de hecho, pensaban que era mejor que los débiles e inestables gobiernos que se habían seguido uno a otro hasta el momento en Italia; otros consideraban el fascismo como un fenómeno que pronto desaparecería nuevamente dentro de las fuerzas liberales; otros aún veían el fascismo como una fuerza «afín» que podría rescatar a Italia del bolchevismo.

El panorama internacional del posguerra era caracterizado por el diktat impuesto por Alemania, que ahora era república, por las fuerzas vencedoras, por la hegemonía francesa en Europa, por la pérdida de la centralización política y diplomática de Gran Bretaña, y por la emergencia del rol de los Estados Unidos de América como país líder.

  1. Alrededor de Alemania, existía ahora un «círculo de seguridad», conformado por pequeños estados recientemente conformados, que habían surgido sobre las cenizas del Imperio Habsburgo y Ruso.
  2. El Imperio Otomano había dejado de existir, Grecia era un estado independiente al igual que Turquía.
  3. Yugoslavia reunía lo que, hasta hace una década antes, había sido el «polvorín balcánico «.
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Después de la Revolución de 1917, Rusia era liderada por Lenin y sus hombres. La opinión pública internacional no era contraria al fascismo: inclusive los jueces se mostraron cautos en ocasión del incidente de Corfú y del asesinato de Matteotti. Con respecto al primero, el incidente de Corfú inició a causa del homicidio de los miembros de una misión militar Italiana en territorio Griego, la mañana del 27 de Agosto de 1923, en Zepi, sobre el camino entre Giannina y Kakavia, cerca de la frontera entre Grecia y Albania.

  1. En 1921, Italia había sido nombrada por la Conferencia de los embajadores (órgano del Consejo Supremo Aliado 6 ) para que participara en la comisión para definir la frontera con Albania.
  2. Al General Tellini, a cargo de la misión militar asesinada en Giannina, se le había encargado definir las líneas limítrofes entre Grecia y Albania y entre Albania y Yugoslavia.

Mussolini denunció fuertemente esta masacre, y envió un ultimátum al gobierno Griego. Exigía disculpas formales, la creación de una comisión investigadora que identificara los autores del homicidio, y que los culpables fueran sentenciados a pena de muerte.

Además se le exigía a Grecia reconocer una compensación de 50 millones de liras y que la flota griega rindiera homenaje a la bandera italiana. Puesto que el gobierno Griego aceptó la propuesta sólo parcialmente, Mussolini decidió desplegar cuatro buques de guerra acorazados en el mar Jónico, y el 29 de Agosto tomó Corfú.

Grecia solicitó la intervención de la Sociedad de Naciones, donde Gran Bretaña daba su apoyo a Grecia, mientras que Francia a la posición italiana. De hecho, Mussolini exigía que el incidente fuera resuelto por un arbitraje de la Conferencia de Embajadores, y no de la Sociedad de Naciones.

  1. Así sucedió y la misma Conferencia aceptó la legitimidad de lo que Italia le exigía a Grecia, y el 27 de Septiembre las tropas Italianas abandonaron la isla.
  2. El delito Matteotti, por otro lado, le costó la vida al secretario del Partido Socialista Unitario Giacomo Matteotti, quien el 30 de Mayo de 1924 había tomado la palabra en la Cámara de diputados para oponerse a los resultados de las elecciones que se habían celebrado el 6 de Abril anterior, denunciando las agresiones, la ilegalidad y los abusos cometidos por los fascistas para poder ganar las elecciones.

Durante su discurso, Matteotti propuso anular la elección de un grupo de diputados quien, -según él- habían sido elegidos en forma ilegítima, resultado de agresiones y fraudes. Su propuesta fue rechazada por la Cámara con 285 votos en contra, 57 a favor y 42 abstenciones.

Su histórico discurso del 30 de Mayo, según Giorgio Candeloro, «le dio a Mussolini y a los fascistas la clara sensación de estar enfrentando en esa Cámara una oposición mucho más agresiva de la que existía en la Cámara anterior, no dispuesta a sufrir pasivamente ilegalidades e injusticias» 7, El 10 de Junio de 1924 Matteotti fue secuestrado en el malecón Arnaldo da Brescia sobre el río Tíber de Roma, mientras se dirigía hacia Palazzo Montecitorio.

Los secuestradores eran unos sujetos que luego serían identificados como miembros de la policía política: Amerigo Dumini, Albino Volpi, Giuseppe Viola, Augusto Malacria y Amleto Poveromo. Según la reconstrucción de los hechos, en el altercado dentro del vehículo que lo transportaba, Matteotti fue herido en el tórax y falleció después de una larga agonía.

  1. La ausencia de Matteotti en el Parlamento no fue notada inmediatamente, pero ya el día siguiente a los hechos, el día 11 de Junio, la noticia de su desaparición repentina era publicada en toda la prensa nacional.
  2. Esa misma noche, Mussolini, quien declaró no haber estado al tanto de los hechos, fue notificado.

El 12 de Junio, el automóvil utilizado en el secuestro fue ubicado gracias al testimonio de algunas personas que habían notado unos movimientos sospechosos, y que habían anotado el número de placa. Así, el magistrado Mauro Del Giudice, un jurista muy reconocido por su lucha a favor de la autonomía de la magistratura ante el poder ejecutivo, inició las primeras investigaciones.

  1. Pronto, todos los secuestradores fueron identificados y arrestados.
  2. A pesar de ello, por intervención directa del «Duce», Del Giudice fue separado del caso y las investigaciones se vieron interrumpidas.
  3. El 22 de Junio en Bologna, Dino Grandi, sobresaliente representante del PNF, convocó una asamblea a favor de Mussolini, en la cual participaron aproximadamente unos cincuenta mil fascistas, y ese mismo día fueron arrestados Giovanni Marinelli y Cesare Rossi, otros dos autores del secuestro, que se habían entregado a la justicia.

El 24 de Junio, el Senado, reunido con gran mayoría, volvió a confirmar su apoyo hacia Mussolini. El 26 de Junio de 1924 los parlamentarios de la oposición se reunieron en un salón de Montecitorio, que pasó a los anales de historia como «sala dell’Aventino», donde decidieron conjuntamente abandonar sus labores en el parlamento hasta que el gobierno no declarara su posición sobre la desaparición de Matteotti.

Aunque la búsqueda seguía, el cadáver de Matteotti fue hallado casualmente el día 16 de Agosto en un bosque de la Municipalidad de Riano, cerca de la ciudad Capital, por una unidad canina de la policía. Mussolini ordenó al Ministro del Interior Luigi Federzoni preparar un solemne funeral, el cual, sin embargo, se celebraría en Fratta Polesine, la ciudad de origen de Matteotti, y no en Roma.

Desde el inicio de este suceso, y aún más después de que se iniciaran las investigaciones, gran parte de la opinión pública creía que Mussolini era el responsable de los hechos. El 3 de enero de 1925, en un discurso ante la Cámara, Mussolini rechazó categóricamente las acusaciones de haber sido involucrado en el homicidio Matteotti, sin embargo después, con un repentino cambio de tono, en dos partes distintas del discurso se declaró responsable de hechos ocurridos y del clima violento en el cual se habían dado todos los delitos políticos de los últimos años, acusando a los diputados «aventinianos» de ser sediciosos.

  • A pesar de ello, la opinión histórica no considera Mussolini como el responsable directo del homicidio de Giacomo Matteotti 8,
  • Con respecto a estos dos eventos, la opinión pública internacional se inclinaba por pensar que el incidente de Corfú era una manifestación de las intenciones del «Duce», quien quería hacer palanca de circunstancias internacionales buscando un giro a su favor, dándole a Italia la imagen de una gran potencia Europea.

En cambio, el homicidio de Matteotti fue percibido como un evento interno italiano, que no afectaría las relaciones diplomáticas 9, Muchas personas en Francia, e inicialmente también en Alemania, hablaron de cómo estos dos eventos recalcaban el carácter antidemocrático y nacionalista del fascismo (como por ejemplo Éduard Herriot, líder de la coalición Francesa del Frente popular, quien dijo que la Italia fascista era una «hermosa mujer caprichosa que otorgaba sus favores al mejor postor» 10 ).

  • La mayoría de los conservadores Ingleses, en cambio, juzgaba el fascismo en forma «realista», o sea como la punta de lanza de un eventual avance de la «amenaza roja», como un experimento «audaz» e interesante y de todas formas como un fenómeno estrictamente italiano.
  • Por lo tanto, no es posible identificar un programa específico de Mussolini para la política exterior de este primer periodo.

Para este propósito cabe recordar que Mussolini nunca escribió una «teoría política» o un «plan de acción», como por ejemplo lo hizo Hitler con el Mein Kampf o con el Zweites Buch, Cabe también recalcar que la mayoría de los historiadores tienden a creer que para el momento de la creación de su primer gobierno, en Octubre de 1922, el «duce» ni siquiera tenía una noción clara sobre un plan de acción.

Sin embargo, Benito Mussolini siempre había sido un político y un periodista quien dedicaba mucho interés en los asuntos de la política internacional. En este periodo entre 1922 y el 1929 Mussolini consideraba la política exterior como subordinada de la política interna y sus acciones, por una razón fundamental: él quería convertirse en el que la dictara.

No cabe duda que aun antes de la ya mencionada marcha sobre Roma el «Duce» habría desarrollado ciertas opiniones que tendrían un fuerte impacto sobre su noción personal de las relaciones diplomáticas y de cómo manejarlas. El pensamiento histórico de mayor peso, respaldado por sus discursos y ensayos, apunta a una perspectiva «darwinista» con respecto a la vida de las poblaciones y a las relaciones de poder entre Estados.

Según Mussolini, la hipótesis de un pacifismo universal y de la extinción de la guerra era imposible, puesto que la lucha misma era un motor primario de la evolución. Además, Mussolini era un fruto de su era y, como muchas otras personas, creía que la paz de Versalles había «truncado» la victoria de Italia al final de la primera guerra mundial, y que por lo tanto era necesaria una revisión del tratado de paz.

El «Duce» creía firmemente que Italia podía extender su hegemonía sobre el Mediterráneo y sobre África, y que estaba lista para hacerlo, puesto que, a su parecer, con la guerra de 1915-1918 los Italianos habían descubierto un renovado «orgullo nacional», que el fascismo debía impulsar, promoviendo congruencia y seguridad a nivel de consenso interno y externo.

Por lo tanto, podríamos decir que hasta el año 1929, Mussolini no elaboró una clara perspectiva de política exterior, sino que se enfocó en los impactos y efectos que la imagen del rol internacional de la Italia fascista repercutía sobre los italianos mismos, y en si estos aumentaban o no el consenso con el régimen.

A raíz de ello, el «Duce» elaboró una política exterior que fuera capaz de reafirmar la dignidad de Italia ante el mundo, y que permitiera alcanzar la igualdad Italiana ante las otras grandes potencias. La principal modalidad era proponer constantemente iniciativas que dieran un resultado inmediato exitoso para el régimen y para el nuevo rol que Italia quería tener en el panorama internacional.

La política exterior de estos primeros años fue por lo tanto bastante estática y fue elaborada en función de la política interna, o sea, como un elemento más para el fortalecimiento del consenso dentro del régimen. Debido al contexto internacional y en particular al europeo, la política exterior fascista entre 1922 y 1929 fue esencialmente una de «seguridad» en Europa y de «expansión» en el Mediterráneo oriental.

Como eje fundamental para concretar este alineamiento era necesario mantener buenas relaciones con Gran Bretaña y con Francia, «viejas aliadas» de la Triple Entente, De hecho, el «duce» creía que solo por medio de una serie de acuerdos con estas dos potencias habría sido posible ir más allá de cumplir con el principio de seguridad colectiva que promovía la Sociedad de Naciones, y pasar a la expansión colonial.

Con Gran Bretaña el fascismo implementó una política que podríamos llamar de «mutua benevolencia», la cual logró florecer y crecer, a pesar de la ocasional breve interrupción, y que culminó en la revisión, a favor de Italia, de los límites fronterizos de Cirenaica y Oltre Giuba (Jubalandia) 11, A parte el aislado incidente de Corfu, el gobierno británico y el italiano no tenían motivos para la hostilidad.

Gran Bretaña consideraba importantes las buenas relaciones con Italia porque este país no reclamaba territorio dentro de Europa, y constituía un contrapeso estable ante la política hegemonista de Francia, aun en el ámbito colonial, dado que el contraste Anglo-Francés no se había nunca extinguido completamente 12, e Italia era el contrapeso perfecto como defensa ante París.

Finalmente el primer ministro británico Neville Chamberlain, sospechando el potencial peligro o, por lo menos, desorden que el fascismo hubiera podido representar a futuro, prefirió «vigilar» Mussolini y mantener buenas relaciones para así tener una influencia más eficaz sobre él. Y eso no es todo, Gran Bretaña también se benefició de sus buenas relaciones con Italia hasta en el juego diplomático: como por ejemplo, cuando en Setiembre de 1924, Mussolini logró el rechazo de la aprobación al Protocolo de la Sociedad de Naciones sobre el reglamento de disputas internacionales que Gran Bretaña quería ver rechazado.

Este documento, mejor conocido como el Protocolo de Ginebra, había sido creado por idea del primer ministro Francés Édouard Herriot y del británico Ramsay MacDonald para fortalecer la Sociedad de Naciones creando los mecanismos para resolver disputas internacionales sin tener que recurrir a las armas sino más bien por medio de arbitrajes; en él también se declaraba la reducción de la mayoría a 2/3 (y ya no a la unanimidad de votos) en cuanto a votar sobre intervención armada del grupo de la Sociedad de Naciones en contra de algún país.

Sus puntos más importantes involucraban la resolución de disputas por medio de la Corte Internacional de La Haya para disputas jurídicas o por medio del Consejo de la Sociedad de Naciones para disputas políticas; contemplaba una reducción de las armas, la cual se establecería en una conferencia internacional, y se delineaban sanciones económicas para aquellos países que infringieran el protocolo.

El protocolo fue aprobado, pero nunca entró en vigor a causa de la derrota electoral de MacDonald en 1924; su sucesor, Stanley Baldwin, un conservador, se distanció del gobierno previo y dejó en el olvido el documento. Además del protocolo de Ginebra, para Italia, Londres era un elemento fundamental para la implementación de su política colonial.

  • Finalmente, en Londres se hallaban las reservas de oro del Banco de Italia, que habían sido guardadas ahí desde 1915 y no habían sido devueltas a raíz de las deudas de guerra; por lo tanto Gran Bretaña pesaba sobre las decisiones de Palazzo Chigi.
  • Las reservas de oro habían sido depositadas en Gran Bretaña para financiar el préstamo que Italia requería para aliarse con las fuerzas del Entente durante la guerra 13,

En cuanto a Francia, Mussolini intentó, sin éxito, fortalecer los vínculos de amistad con Italia. Primero que todo, el «Duce» apoyó la política Francesa de la «garantía de producción » 14, la cual no era del agrado de muchos círculos fascistas ni de los Ingleses.

  1. A partir de 1923 (luego del antes mencionado incidente de Corfú) el «duce» abandonó esta línea, alineándose cada vez más con Londres.
  2. Según las teorías históricas de mayor crédito, un alineamiento Italo-francés era imposible por dos razones: la primera, la más general, era la actitud hegemónica continental de Francia y su oposición a cualquier revisión de los Tratados de paz.

La otra razón, más específica, era el fuerte sentimiento antifascista que existía en Francia, compartido también por los italianos en exilio (sea este voluntario o no). Italia tenía un gran interés en establecer lazos de amistad con Francia, puesto que esta alianza, según el «duce», habría brindado cierta seguridad ante un peligro específico: el Anschluss 15,

  • A cambio de esta amistad, Francia prometía protección y ayuda con respecto a la seguridad de las fronteras Italianas en la zona de Brennero y en el mar Adriático.
  • Sin embargo, París siempre había tenido y seguía teniendo una actitud claramente contraria a cualquier concesión colonial a favor de Italia.

Esto a raíz de su filosofía hegemónica en Europa y de que percibían la ayuda para la protección de las fronteras italianas en Brennero y en el Adriático como un intercambio justo y suficiente. Fue justamente la tensión que surgió de las relaciones Italo-Francesas de la época que llevó a Mussolini a responder ante Francia en dos formas distintas.

  • Por un lado, intentaba formalizar un acuerdo con el primer ministro de Francia, Aristide Briand, pero por otro lado, intentaba destruir el sistema hegemónico Francés y su esfera de alianzas en Europa.
  • De este modo Italia se habría convertido, ante los ojos de Francia, en un elemento esencial para su seguridad.

Mussolini, por lo tanto, apoyó en primera instancia el revisionismo húngaro, y luego el alemán. El primero, que nació en el periodo entre las dos guerras, se enfocaba en la revisión del tratado de Trianon de 1920, para la creación de una Gran Hungría unida, un elemento que representaría una amenaza para el cuadro hegemónico Francés y para contener Alemania en el Este.

  1. Después de la primera guerra mundial, de hecho, el Imperio Austrohúngaro había sido separado en las dos Repúblicas de Austria y Hungría.
  2. Mientras que la primera se vio obligada a ceder algunos territorios a Italia y Polonia, además de reconocer la independencia de Checoslovaquia y Yugoslavia, el reino Húngaro (orgulloso de su milenaria independencia) fue reemplazado por una república que carecía de muchos territorios.

De hecho, Hungría perdió su tradicional acceso al Mar Mediterráneo; la Eslovaquia, donde habitaban muchos húngaros, fue unida a Bohemia y a Moravia, así creando Checoslovaquia. Finalmente, Transilvania fue unificada con Rumania. De este modo, el tratado de Trianon representó un marcado redimensionamiento húngaro, con mutilaciones territoriales a favor de todos los países vecinos, con una pérdida de más de 70% de su territorio nacional y con una población que pasa de 20,8 millones a ser de 7 millones de habitantes.

El otro revisionismo era mucho más peligroso para Francia, y buscaba la revisión del diktat de Versalles en lo que concernía sus cláusulas económicas y territoriales. El tratado de paz con Alemania había obligado este país a ceder Alsacia y Lorena a Francia; la Alta Silesia y Poznan y una línea de territorio que llegaba hasta la libre ciudad de Gdansk, a Polonia; y Schleswig a Dinamarca.

Además, Alemania se veía obligada a pagar una enorme indemnización de guerra como reembolso por los daños causados a la Entente (aproximadamente 132 millones de marcos de oro); asignó su flota a Gran Bretaña y redujo su ejército a tan solo 100.000 hombres.

  1. Además perdió sus colonias, las cuales fueron repartidas entre Gran Bretaña, Francia y Japón.
  2. Luego, a partir del 1929, se dio un cambio radical en el manejo de la política exterior.
  3. El liderazgo fascista había quedado decepcionado con la política exterior del «Duce», quien, a pesar de su firmeza con respecto al incidente de Corfú, era percibido como titubeante en cuanto al tema colonial.

Los mismos líderes consideraban que la opinión pública, en su mayoría pacifista, habría podido dejar de apoyar al régimen ante una política excesivamente opuesta a Francia o a Yugoslavia. Por lo tanto, a partir de ese momento la política exterior comenzó a tener mayor importancia para Mussolini, puesto que lo que había sido enfocado para fortalecer su régimen internamente y su posición internacional, ahora representaba un riesgo, según la perspectiva del núcleo central del liderazgo fascista.

Por este motivo, era necesario aplicar un cambio radical en su manejo más no en sus objetivos finales. Además, a finales de los años Veinte el panorama internacional salió de la parálisis en la que había estado durante toda la década a raíz de la crisis que inició en los Estados Unidos pero que embistió al mundo entero.

En el horizonte, se vislumbraban algunos cambios que le permitirían a Italia contar con mayor margen de autonomía y aceptación sobre el panorama internacional. La acción formal por medio de la cual Mussolini implementó este cambio en el manejo de su política exterior fue el nombramiento de Grandi como Ministro de Relaciones Exteriores en el año 1929.

Un análisis de los eventos más salientes ocurridos entre 1922 y 1929, fecha en la que la perspectiva del «duce» sobre las relaciones diplomáticas cambió radicalmente, nos permite ver cómo la política exterior fascista se inclinaba por colaborar con la fuerzas de la Triple Entente 16, Los temas más urgentes a resolver eran los de la frontera con Yugoslavia; de las remediaciones; y el de las deudas de guerra.

Primero que todo en Enero de 1924 en Roma, se formalizó un tratado con Yugoslavia, según el cual el Estado Libre de Fiume sería dividido en dos partes (una parte asignada a Italia y la otra a Yugoslavia). Aun antes que eso, en las convenciones de Santa Margherita, en Octubre de 1923, Italia reconoció la independencia de Albania y se comprometía con Gran Bretaña y Francia para garantizar su protección.

El Estado libre de Fiume fue fundado el 12 de Noviembre de 1920, cuando el Reino de Italia y el de Yugoslavia firmaron el tratado de Rapallo, por medio del cual ambas partes reconocieron la plena libertad e independencia del Estado libre de Fiume, y se comprometieron en respetarla. De hecho, este era un territorio en Yugoslavia habitado por italianos.

El nuevo Estado fue inmediatamente reconocido por la mayoría de países importantes, incluyendo los Estados Unidos de América, la Francia y el Reino Unido. El poeta Gabriele D’Annunzio no aceptó el tratado y, habiendo organizado unas brigadas informales, tomó la ciudad; poco después, el ejército militar Italiano lo desalojó con las acciones conocidas como la «Navidad Sangrienta» (24-30 de Diciembre de 1920).

Después de una serie de eventos el gobierno Italiano decidió enviar su ejército a Fiume. A partir del 17 de Septiembre de 1923 el general Gaetano Giardino fue encargado de proteger el orden público: el 27 de Enero de 1924, el Tratado de Roma ratificó la ciudad como italiana, y el 16 de Marzo el rey Víctor Manuel III llegó a la ciudad.

El tratado asignaba la ciudad a Italia, mientras que la mayoría de las tierras aledañas y algunas partes periféricas (Puerto Baross, parte de Sussak y el río Eneo, o sea toda la cuenca y el delta) fueron anexadas a Yugoslavia; el gobierno del Estado libre de Fiume consideró estas acciones como judicialmente inaceptables, y siguió funcionando en exilio.

Los acuerdos del tratado de Roma adquirieron una serie de reglamentos por medio de algunas cláusulas estipuladas por una Comisión Mixta, luego ratificadas por medio de los Acuerdos de Nettuno del 20 de Julio de 1925. En 1923 fue formalizado el Tratado de Lausana, por medio del cual la soberanía Italiana sobre Rodas y el Dodecaneso quedaba reconocida, y antes de que entrara en vigor se presentó el incidente de Corfú.

Obviamente Mussolini no tenía intención alguna de concretar la presencia de Italia en la isla, demostrado por el hecho de que se marchó sin resistencia alguna. Pero en cuanto al «porqué» de este despliegue de fuerzas, la tesis histórica más reciente afirma que esta acción tenía como meta el intimidar Yugoslavia, para que cediera a las exigencias Italianas con respecto a sus fronteras con Italia.

  • Esta interpretación, a pesar de ser interesante, no resulta demasiado convincente 17,
  • El tema del Adriático ya había sido decidido, y él mismo «Duce» lo consideraba fait accompli con los antes mencionados acuerdos de Nettuno.
  • La única explicación posible que esclarecería el incidente de Corfú es que Mussolini quería presionar a Grecia, país a quien, sin compensación alguna, ya habían sido sustraídos Rodas y el Dodecaneso.

En lo que concierne las remediaciones y las deudas de guerra, en Diciembre de 1922 la Gran Bretaña, la Francia e Italia se reunieron en Londres. El tema se había vuelto bastante urgente desde que la Administración de Estados Unidos había solicitado en Febrero de ese mismo año la liquidación de las deudas por parte de los aliados.

Siendo que Gran Bretaña tenía el doble rol de acreedora y deudora, decidió convocar una reunión de los aliados, que culminó con el rechazo del plan de Mussolini, que se basaba en la teoria dell’abbinamento («teoria de la combinación»). El «Duce» había propuesto pagar las deudas con las remediaciones, o sea pagar las deudas usando los pagos que debían llegar de los Alemanes.

Cabe recalcar que los franceses también compartían esta tesis. Inmediatamente después, siempre en Diciembre de 1922, Alemania se declaró incapaz de efectuar los pagos de sus deudas. Debido a las dificultades en la relaciones entre Italia y Francia, Italia inmediatamente apoyó a los Ingleses.

  • Los ingleses se comprometían en pagar la deuda hacia Estados Unidos de América a cambio de conectar este pago con el cobro de las reparaciones alemanas.
  • Puesto que no hubo forma de encontrar reconciliación entre la tesis Británica y la Francesa, se interrumpieron las relaciones diplomáticas entre estos dos países (en el año 1923) y la hegemonía Francesa prevaleció.

Esta situación impulsó la política de la garantía de producción con la toma del Ruhr. Regresando al tema de las remediaciones y de las deudas de guerra, en 1924 se aprobó el Plan Dawes (que debe su nombre al político y banquero Estadounidense Charles Gates Dawes, el cerebro detrás del proyecto), según el cual las remediaciones eran posibles en base a la capacidad de pago del país deudor (o sea Alemania).

Acto seguido, Francia, temiendo el rearme alemán, y no pudiendo intervenir por medio de la fuerza, intentó formalizar un acuerdo con Gran Bretaña para garantizar su seguridad; también Mussolini intentó participar en este reacercamiento, queriendo ofrecer el apoyo Italiano en garantizar la seguridad de Francia a cambio de tener mano libre en África y para garantizar la frontera entre Italia y Austria en el Brennero.

Sin embargo, el gobierno de Briand no quiso otorgar ninguna concesión colonial. Por lo tanto, la delegación italiana en los tratados de Locarno se opuso al acuerdo franco-inglés. Las reuniones en Locarno habían sido convocadas para promover un reacercamiento entre vencedores y vencidos.

Los tratados de Locarno fueron una compleja serie de pactos y acuerdos diversos. El tratado principal fue el Pacto Renano (entre Alemania, Francia, Bélgica, Gran Bretaña e Italia), según el cual, por un lado Alemania, y por el otro Francia y Bélgica, reconocían las fronteras Alemanas establecidas en Versalles.

Este tratado también sancionó la desmilitarización de un área a la orilla izquierda del Rin; la proscripción de las agresiones; la obligación de acatar el arbitraje pacífico en la resolución de disputas. Italia y Gran Bretaña eran los garantes del pacto y se comprometían con defender la víctima de cualquier agresión.

  1. Dos acuerdos firmados por Alemania, uno con Francia y el otro con Bélgica, especificaban el procedimiento de arbitraje a seguir en caso de alguna disputa.
  2. Alemania, recibiendo otra vez el mismo trato que las demás potencias, aceptó sus fronteras occidentales según lo delineado en el Tratado de Versalles (en particular, la cesión de Alsacia-Lorena a Francia).

Alemania también formalizó acuerdos con Polonia y con Checoslovaquia, aceptando la resolución de disputas por medio de la aplicación del derecho internacional en procedimientos de arbitraje. El primer ministro inglés Chamberlain, entendía que la oposición italiana hacía imposible el acuerdo anglo-francés.

  1. Este acuerdo, según Chamberlain, habría desbloqueado la situación de parálisis a la que se había llegado con respecto a los pagos y reparaciones.
  2. Entendía que era necesario tranquilizar a Italia con respecto a su inmunidad territorial, la cual estaba siendo amenazada por una posible unificación Austro-Húngara.

Por este motivo el primer ministro británico le indicó inmediatamente a Mussolini que Gran Bretaña consideraba el Anschluss como algo totalmente imposible. A raíz de ello, Italia dejó a un lado sus reservas y el Tratado de Locarno fue formalizado con la firma de Mussolini en Octubre de 1925.

  • Paralelamente también fue resuelto el problema de las deudas de guerra entre Italia por un lado y de Gran Bretaña y E.U.A.
  • Por el otro (acuerdos Volpi-Mellon, estipulados en Noviembre de 1925, entre el Ministro de Finanzas Giuseppe Volpi Conde de Misurata y el Secretario del Tesoro de Estados Unidos el señor Andrew Mellon).

Los ingleses y los norteamericanos renunciaban, respectivamente, a 80% y a 86% de su crédito y las demás cuotas a pagar serían divididas sobre un plazo de 60 años. Además, Estados Unidos le otorgó a Italia un préstamo de 100 millones de dólares. Por todo lo delineado en los anteriores párrafos, podemos afirmar que la política exterior de la primera década del régimen fascista fue marcada por la confianza y la colaboración con la Entente.

  • Cabe recordar que el mismo Mussolini tenía el rol de Ministro de Relaciones Exteriores, y que había nombrado como subsecretario a Salvatore Contarini, quien fue instrumental y extremadamente hábil en el manejo de la línea diplomática italiana de la época.
  • Contarini era un político y diplomático italiano de renombre: su rol es algo contradictorio puesto que, a pesar de ser el funcionario de mayor nivel del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mussolini no lo consultó en lo más mínimo durante el Incidente de Corfú.

Sin embargo, la crítica histórica 18 suele atribuirle a Contarini el mérito de haber sabido reducir al máximo las interferencias nacionalistas en la política exterior de los albores del fascismo, siguiendo las alineaciones con las «ententes balcánicas» de la Italia liberal.

  • Bajo esta perspectiva fue interpretado el Tratado de Roma del 27 de Enero de 1924, con el Reino de los Serbios Croatas y Eslovenos, que sancionó la unión de la ciudad de Fiume con Italia.
  • Según la misma línea se aceptó como Estado a la Unión Soviética (7 de Febrero de 1924) y, en 1925, Italia firmó el Tratado de Locarno.

Luego, además, Contarini autorizó las actividades en Albania del jerarca Alessandro Lessona, que llevaron a la formalización de un tratado militar secreto anti-Yugoslavia en Noviembre de 1925. Por medio de este acuerdo, de hecho, Albania ponía a disposición de Italia su propio territorio en la eventualidad de una guerra entre Italia y Yugoslavia.

Seis meses después, en Abril de 1926, Contarini resignó a su puesto y dejó prematuramente su carrera diplomática, evitando un despido casi seguramente garantizado. La elección de Dino Grandi a cargo de Palazzo Chigi en 1929 se debió a diverso factores de política interna y por algunos desequilibrios específicos en el régimen.

A pesar de haber previamente establecido vínculos inestables con el squadrismo fascista, Grandi había aumentado el peso y las dimensiones de su línea política en un corto plazo y con mínimo esfuerzo. Se volvió uno de los jerarcas «moderados» más importantes del régimen, junto con Giuseppe Bottai, Italo Balbo y Luigi Federzoni.

Antes de ser nombrado Ministro de Relaciones Exteriores ejerció como subsecretario del Interior y en el Exterior desde 1924 hasta 1929. Su nombramiento fue una renovación y un cambio radical en la elaboración y en el manejo de la política exterior fascista, en un marco internacional cada vez más marcado por el fortalecimiento de Alemania y de la crisis del principio de seguridad colectiva que había inspirado el final de la guerra, la formalización de la paz de Versalles y la creación de la Sociedad de Naciones.2.P.

Pastorelli, Dalla prima alla seconda guerra mondiale. Momenti e problemi della politica estera italiana (Desde la primera hasta la segunda guerra mundial. Momentos y problemas de la política exterior Italiana) (1914-1943), Milán, 1998, pp.226.3.F. Chabod, L’Italia contemporánea (1918-1948), Turín, Einaudi, 2002, pp.258.4.G.

Carocci, La politica estera dell’Italia fascista (La política exterior de Italia fascista – 1925-1928), Bari, Laterza, 1969.5.R. De Felice, Mussolini il duce – Gli anni del consenso (Mussolini, el duce – los años del consenso – 1929¬1936), Turín, Einaudi, 1981.6. El Consejo Supremo Aliado era un comando central, con sede en Versalles, creado en 1917 por el primer ministro británico David Lloyd George para coordinar la estrategia militar entre Países aliados durante la primera guerra mundial.

Al final de la primera guerra mundial, el Consejo se transformó en un órgano para el debate y el diálogo preliminar al armisticio de Alemania y para establecer las condiciones del tratado de paz.7.G. Candeloro, Storia dell’Italia moderna, vol.9, «Il fascismo e le sue guerre» (Historia de la Italia moderna, volumen 9, el fascismo y sus guerras), Milán, Feltrinelli, 1993, p.66.8.B.

Gatta, Mussolini, Milán, Rusconi, 1988, pág.142; R. De Felice, Mussolini il fascista (Mussolini el fascista) volumen I, Turín, Einaudi, pp.600 y ss.; F. Chabod, cit., B. Croce, Pagine sparse páginas dispersas) vol. II, Nápoles, Ricciardi,1944, pp.376 y ss.9.P. Pastorelli, cit.10. Ibidem.11.G. Calchi Novati, «L’annessione dell’Oltregiuba nella politica coloniale italiana» (la anexión de Jubalandia en la política colonial Italiana), publicado en la revista Africa: Rivista trimestrale di studi e documentazione dell’Istituto italiano per l’Africa e l’Oriente, Roma, IsIAO, aniño 40, no.2, Junio 1985, pp.221-254.12.

Desde finales del siglo diecinueve Francia se había enfocado en conquistar el continente Africano del Oeste hacia el Este, desde el Océano Atlántico hacia el Mar Rojo (el puerto de Yibuti), mientras que Gran Bretaña actuaba según el famoso lema «desde el Cabo hacia Cairo», o sea de Sur a Norte.

  • Estas dos directivas chocaron en 1911 durante lo que sería recordado como el «incidente de Fachoda», en 1898.
  • A pesar de la «Entente cordiale» (el entendimiento cordial) firmada por los dos gobiernos en 1904, los roces anglo-franceses se volvieron a despertar al final de la Primera Guerra Mundial.13.

Cfr. http://www.letturefantastiche.com/il_finanziamento_della_guerra_italiana_ 15_18.html 14. En Julio de 1922 el canciller Alemán Karl Joseph Wirth pidió una moratoria sobre las deudas Alemanas, debido a la fuerte inflación del marco. El primer ministro británico Lloyd George aceptó; el francés, Raymond Poincaré, acepto acatar la solicitud de Wirth a cambio de una condición muy específica: que las minas alemanas de la cuenca de Ruhr fueran dadas en garantía a los aliados.

  1. Esta Línea Política fue llamada la «garantía de producción».
  2. Gran Bretaña se mostró opuesta a este sistema, exigiéndole a Francia el pago de sus deudas de guerra (dado que Francia se encontraba en la doble posición de ser acreedora de Alemania y deudora de Gran Bretaña).
  3. París manifestó su disposición a pagar su deuda con el Reino Unido solamente después de haber recibido las indemnizaciones Alemanas.

Por lo tanto, la moratoria Alemana fue rechazada.15. Se refiere a la anexión de Austria y Alemania, una meta importante para el Tercer Reich, que de hecho se llegó a cumplir en 1938.16. Por Triple Entente aquí nos referimos al sistema de alianza político-militar que existió entre Francia, Gran Bretaña e Italia durante la Primera Guerra Mundial.17.P.

Pastorelli, cit.18.G. Carocci, La politica estera dell’Italia fascista (la politica exterior de Italia fascista) 1925-1928, Bari, Laterza, 1969; D. Mack Smith, Storia d’Italia (historia de Italia) 1861-1958, voi. II, Bari, Laterza, 1965, Pàg.701 e ss.; R. Cantalupo, Vita diplomatica di Salvatore Contarini (Italia fra Inghilterra e Russia) (vida diplomatica de Salvatore Contarini – Italia entre Inglaterra y Rusia), Roma, Sestante, 1947.1,

Italiana. Ph.D. de la Universidad de Pisa, de la Facultad de Ciencias Políticas, en colaboración con el Colegio de Santa Ana y la Scuola Normale Superiore en el análisis comparativo de los sistemas políticos y sistemas económicos y financieros internacionales.

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¿Qué hizo Mussolini para llegar al poder?

100 años de la Marcha sobre Roma, cómo Benito Mussolini logró hacerse con el poder en Italia e instalar el primer gobierno fascista «¡O nos dan el gobierno o iremos a Roma a tomarlo!». Con estas palabras, pronunciadas el 24 de octubre de 1922 en la napolitana plaza del Plebiscito, Benito Mussolini llamó a sus seguidores, muchos de ellos armados, a lanzarse sobre la capital italiana y presionar al entonces rey Víctor Manuel III, para que le entregara las riendas del gobierno.

  • Ello incluso aunque su Partido Nacional Fascista (PNF) era una fuerza marginal en el Parlamento, donde apenas tenía 35 de los 535 diputados,
  • Pese a la gravedad de la amenazas, pocos se las tomaron en serio y para sorpresa incluso de sus propios seguidores, el periodista y antiguo socialista revolucionario, alcanzó su objetivo e instaló el primer régimen fascista de la historia.

Fue un éxito que terminaría teniendo graves consecuencias no solo para el país trasalpino, sino también para el resto de Europa y el mundo en los años siguientes. A punto de conmemorarse 100 años de estos acontecimientos, BBC Mundo conversó con historiadores, politólogos y analistas para ahondar en lo ocurrido.

  • La llamada «Marcha sobre Roma» fue una operación liderada por Mussolini para hacerse con el poder, por la vía insurreccional.
  • La movilización tuvo lugar entre el 27 y 28 de octubre de 1922, cuando decenas de milicianos fascistas, conocidos como «camisas negras» por sus uniformes, comenzaron a tomar ciudades y pueblos del norte y centro de Italia, deponiendo a sus autoridades legítimas y asaltando guarniciones militares y policiales.

Miles de fascistas, algunos de ellos armados, se lanzaron sobre la capital italiana en 1922 provocando la caida del gobierno de Luigi Facta, sin casi enfrentamientos Getty Images Tras hacerse con el control de localidades como Pisa, Florencia y Cremonara, en algunos casos de manera incruenta, los «camisas negras» -armados con bayonetas arrebatadas a las fuerzas del orden, pero en su mayoría con escopetas, pistolas o palos- pusieron rumbo hacia Roma.

En la capital, el entonces primer ministro Luigi Facta ordenó al Ejército y a la policía impedir el ingreso de las hordas de Mussolini «por cualquier medio», Y el día 28 le presentó al rey un decreto, mediante el cual se declaraba el estado de sitio, lo cual permitiría detener a los insurrectos. Sin embargo, el monarca no firmó el documento y en respuesta a la negativa Facta renunció.

Un día después Víctor Manuel III le entregó el gobierno al líder los sublevados, quien de entrada lo rechazó por las condiciones impuestas por el soberano de compartir el poder con sectores más moderados. El rey desistió y Mussolini, quien estaba en Milán, viajó para a Roma para aceptar la oferta.

  • Pese conseguir su cometido, los fascistas terminaron ingresando en la «ciudad eterna» y el día 31 desfilaron por el Palacio Quirinal, entonces residencia real.
  • Uno de los mitos centrales del fascismo fue su asalto al poder en octubre de 1922.
  • En realidad el poder les fue entregado en bandeja «, explica a BBC Mundo el historiador Álvaro Lozano.

Lozano, quien es el autor del libro «Mussolini y el fascismo italiano», asegura que la marcha estuvo lejos de ser la epopeya que sus acólitos han presentado desde entonces. «Tras días de torrenciales lluvias sobre Roma, sus miembros no se asemejaban a las legiones de César con las que soñaba Mussolini», cuenta.

  1. El fascismo de Mussolini terminó sirviendo de inspiración y de guía para otros regímenes autoritarios como el nacionalsocialismo alemán Getty Images «Desde una perspectiva militar la marcha fue una operación mal planificada.
  2. Los 12.000 hombres de la 16 División de Infantería del Ejército podían haber acabado con los fascistas sin mayor dificultad.

La marcha se produjo entre el caos y la desorganización (.) fue una jugada de póker que le salió bien a Mussolini «, explica el historiador.

  1. Un factor que favoreció a los insurrectos fue la descoordinación de las autoridades, pues, salvo algunas excepciones, las fuerzas de seguridad no actuaron contra los alzados.
  2. En 1919, Mussolini fundó los Fasci Italini di Combatitimento (Fascios Italianos de Combate), una organización formada por veteranos de la I Guerra Mundial.
  3. Aunque originalmente el movimiento defendía el republicanismo, la participación de los trabajadores en la gestión industrial o las expropiaciones a las organizaciones religiosas, los malos resultados que cosecharon en las urnas les hicieron dar un giro.

Así abrazaron el nacionalismo y comenzaron a ejercer una oposición radical a socialismo, lo cual les hizo ganar adeptos entre el empresariado, el Ejército y los sectores más conservadores. «Hacia mediados de 1922 Italia se hallaba al borde del colapso como consecuencia del hundimiento de la economía», narra Lozano.

Aunque Mussolini logró su cometido de hacerse el poder, sus fascistas no se retiraron de Roma y terminaron desfilando por ella para celebrar su llegada al poder Getty Images El experto dice que «para finales de julio de 1922, los sindicatos socialistas convocaron una huelga general para forzar al gobierno a actuar contra los fascistas.

Mussolini aprovechó la oportunidad para demostrar que la izquierda suponía una seria amenaza y que solo el fascismo era capaz de hacerle frente». «Los fascistas tomaron el control del transporte público y se aseguraron de que el servicio postal siguiese funcionando.

  • Por su parte, el economista venezolano Humberto García Larralde, autor del libro «El fascismo del siglo XXI: la amenaza totalitaria del proyecto político de Hugo Chávez», agrega otro elemento para explicar el auge de este movimiento: las secuelas de la I Guerra Mundial.
  • «Italia estaba del lado de los vencedores, pero no recibió los territorios adicionales que se esperaba de parte de los aliados y eso hizo que amplios sectores de la sociedad se sintieran como parte de los derrotados «, explica.
  • Pero si lo anterior no fuera suficiente, el Mussolini dirigente también renegó del sistema democrático vigente en Italia.
  • «El fascismo no es una reunión de políticos, sino de guerreros () somos una formación de combate que se afianza por medio de tiros, incendios y destrucciones», advirtió en septiembre de 1922 quien luego sería conocido como «Il Duce» (el líder o caudillo).

La negativa del rey Víctor Manuel III a declarar el estado de sitio y así detener a Mussolini y a sus fascistas terminó abriéndole las puertas a la destrucción de la democracia italiana y de la monarquía luego Getty Images Con estos antecedentes, ¿por qué el rey no declaró el estado de sitio y recurrió al Ejército para frenar a Mussolini? Para Lozano los motivos pudieron ser múltiples.

«Dado que los principales políticos parecían aceptar que Mussolini entrase en el gobierno, el rey pensó que no tenía mucho sentido resistirse «, explica. Seguidamente el historiador recuerda que en el Ejército había muchos simpatizantes fascistas y «que no era fiable en caso de crisis», Y, por último, agrega que «el rey pudo temer que su primo, el duque de Aosta (Manuel Filiberto), que simpatizaba con el fascismo, pudiera ser considerado como candidato al trono».

«Evitar derramamiento de sangre», fue la explicación que en 1945 dio el monarca a unos senadores, asegura el historiador Emilio Gentile,en su libro «El fascismo y la marcha sobre Roma: el nacimiento de un régimen». «Las autoridades aseguraban que los fascistas armados llegados a Roma eran 100 mil», dijo el monarca, según el experto.

  1. La decisión del rey no solo supondría el fin de la endeble democracia italiana, sino también de la monarquía que pretendía proteger.
  2. La victoria de Giorgia Meloni en las elecciones generales italianas de hace unos días ha vuelto a colocar sobre el tapete al fascismo.
  3. ¿La razón? La política es la líder de Hermanos de Italia, surgido de la reconversión del Movimiento Social Italiano de Derecha Nacional (MSI), el cual fue creado por ex simpatizantes de Mussolini.

Sin embargo, los expertos creen que no hay motivos para alarmarse. Pese a lo ocurrido en los años previos a la II Guerra Mundial, en varios países europeos se está produciendo un resurgir de movimientos y organizaciones con ideologías fascistas Getty Images «La relación de Meloni con Mussolini está mediada por la nostalgia () A pesar de la retórica dominante de retorno de la extrema derecha, no existen las condiciones para un retorno a la dictadura fascista «, explica a BBC Mundo el analista italiano Alejandro Alemanno, profesor de Derecho Comunitario en la escuela de estudios económicos HEC de París (Francia).

«Hay elementos que sugieren una rápida erosión de las infraestructuras democráticas similares a las que existían hace un siglo cuando el nazifascismo encontró un terreno fértil en Europa. Sin embargo, el mundo de hoy está lejos de ser una sociedad vigilada : hoy en día existen muchos más controles y equilibrios, tanto dentro como fuera del gobierno, con una sociedad civil tecnológicamente empoderada que responsabiliza a los gobiernos», agrega.

Por su parte, Lozano advierte que el fascismo es una ideología que «se resiste a morir», porque «cuenta con un fuerte atractivo como vía intermedia entre el comunismo y el capitalismo y atrae a votantes desencantados con los políticos tradicionales».

¿Qué rechaza el fascismo?

– Mussolini criticó el socialismo científico marxista : El fascismo(socialismo nacional) se opone por tanto al socialismo internacional, para el que la unidad dentro del Estado (que amalgama clases en una única realidad económica y ética) es desconocida, que no ve en la historia nada más que la lucha de clases.

El fascismo se opone igualmente al sindicalismo como un arma de clase. Pero cuando se trae dentro de la órbita del Estado, el fascismo reconoce la necesidad real que hizo surgir al socialismo y al sindicalismo, dándoles su debido peso en el sistema gremial o corporativo en el que los intereses divergentes se coordinan y armonizan en la unidad del Estado.

(p.15) Si alguien se preocupara de investigar las actas de las reuniones en los momentos decisivos en que se fundaron los Fasci di Combattimento, no encontraría una doctrina, sino una serie de apuntes. (p.23) Puede objetarse que este programa implique una vuelta a los gremios ( corporazioni ).

¿Qué propone Mussolini?

Mussolini quería que Italia se uniera a la guerra, lo que le enfrentó al Partido Socialista Italiano, que le expulsó por su defensa de la guerra. En respuesta, formó su propio movimiento político, las Fasces de Acción Revolucionaria, cuyo objetivo era fomentar la entrada en la guerra.

¿Qué controla el fascismo?

Mussolini, Benito, La doctrina del Fascismo Desde la política Mussolini plantea que el Fascismo es una doctrina que tiene una visión orgánica donde los individuos forman la Nación y Patria, y ellos debe sacrificar sus intereses particulares en pro de un deber superior, el cual consiste el valor de hombre.

  • Esta doctrina concibe la vida a los hombres como activos y dedicados a la acción con todas sus energías, lo que significa que estos sean conscientes de las dificultades existentes.
  • Por otro lado, propone la visión de la vida como lucha, donde al hombre le toca conquistar la vida que sea realmente digna de él; creando para ello, ante todo, en sí mismo el instrumento (físico, moral, intelectual) para edificarla.

El hombre en el Fascismo está en función del proceso espiritual a que contribuye por eso la tradición es un elemento importante, ya que fuera de la historia este es nada. El Fascismo se opone al liberalismo tanto en su forma de concebir al individuo como a sus postulados políticos.

El fascismo se pronuncia por un Estado fuerte e individuos que coinciden con el Estado. En esta visión todo está en el Estado y nada que sea espiritual o humano existe fuera de él; por lo que es totalitario, ya que es síntesis y unidad de los valores. El Fascismo se opone a la democracia porque considera que al pueblo no se le debe ver desde un punto de vista cuantitativo (como lo ha concebido la democracia), sino desde uno cualitativo, por lo que el pueblo debe de ser guiado por la consciencia y voluntad de una minoría, lo cual pasará a concretarse en la consciencia y voluntad de todos, para esto es necesario una personalidad, una consciencia de sí.

El Fascismo se opone al socialismo porque considera que éste impide el movimiento histórico por la lucha de clases y la falta de unidad nacional. El Fascismo afirma que el Estado es el que engendra a la Nación, con lo que el Estado es el creador del derecho.

La Nación como Estado es una realidad ética que existe y vive en cuanto se desarrolla. El Estado no es solamente autoridad que gobierna y da forma de ley y valor de vida espiritual a las voluntades individuales, sino que también hace valer su voluntad en el exterior, por lo que hay una universalidad en su exterior.

El Estado en el Fascismo es totalitario, por lo que éste no sólo se encarga de funciones de orden y tutela, sino que funge como un Estado educador, por lo que disciplina y ejerce autoridad para dominar la vida espiritual del pueblo; esto a través de la vigilancia y el uso de la fuerza como mecanismo para enfrentar y evitar la disidencia política, y así establecer un control sobre la vida política, económica y cultural del pueblo.

Por otro lado, El Estado fascista tiene voluntad y potencia de imperio, no es solamente como una expresión territorial, militar o mercantil, sino también espiritual y moral. La expansión del imperio es la manifestación de su vitalidad. Caracterización de la violencia: En este texto se puede encontrar elementos de violencia política,

El régimen fascista ejerce un control absoluto del Estado y del derecho. Este régimen dirige tanto la vida política, económica y cultural del pueblo, por lo que es quien ejerce violencia política sobre el pueblo. El pueblo está obligado a obedecer las órdenes porque si no el Estado recurre al uso de la fuerza; para ejercer control y «unificación» del pueblo.

Por lo que todo está en el Estado y nada que sea espiritual o humano existe fuera de él; por lo que es totalitario. Se menciona que el Estado fascista que es imperialista debe expandirse. Este expansionismo está ligado con uso de la violencia para garantizar el sometimiento de los nuevos territorios y la imposición de un dominio político, económico y cultural.

El Fascismo se posiciona en contra de los regímenes políticos: democrático-liberales y socialistas. También podemos encontrar declaraciones donde se exalta el papel de la violencia y se hace crítica al pacifismo. El Fascismo no cree en la posibilidad ni en la utilidad de la paz perpetua, ya que al pacifismo lo concibe como renuncia a la lucha y cobardía frente al sacrificio.

El Fascismo es una doctrina que educa para el combate y acepta los riesgos que éste pueda traer como consecuencias. Citas textuales: «El hombre del fascismo es el individuo que es nación y patria, ley moral que une a los individuos y a las generaciones en una tradición y en una misión, que suprime el instinto de la vida encerrada en el reducido límite del placer para instaurar en el deber una vida superior, libre de límites de espacio y de tiempo: una vida en la cual el individuo, en virtud de su abnegación, del sacrificio de sus intereses particulares, y aún de su misma muerte, realiza aquella existencia, totalmente espiritual, en la que consiste su valor de hombre.» «Para el fascista, todo reside en el Estado, y nada que sea humano o espiritual existe, y tanto a menos tiene valor, fuera del Estado.

En este sentido, el fascismo es totalitario, y el Estado fascista, síntesis y unidad de todos los valores, interpreta, desarrolla e incrementa toda la vida del pueblo.» «El fascismo no cree en la posibilidad ni en la utilidad de la paz perpetua. Rechaza, por consiguiente, al pacifismo, que oculta una renuncia a la lucha y una cobardía frente al sacrificio.

Solamente la guerra eleva todas las energías humanas al máximo de tensión e imprime un sello de nobleza a los pueblos que tienen la virtud de afrontarla.» «Es fundamento de la doctrina fascista la concepción del Estado, de su esencia, de sus cometidos, de sus finalidades. Para el fascismo, el Estado es un absoluto, ante el cual individuos y grupos son relativos.

Individuos y grupos son concebibles en cuanto estén en el Estado.» «El Estado fascista es voluntad de potencia y de imperio. La tradición romana es aquí una idea de fuerza. En la doctrina del fascismo, el imperio no es solamente una expresión territorial o militar o mercantil, sino también espiritual y moral.

¿Qué prometió resolver el fascismo?

En enero de 1925, Mussolini aceptó la responsabilidad de la violencia política fascista y prometió establecer un nuevo orden. Dijo: ‘Italia quiere paz, tranquilidad, calma en la que pueda trabajar; se la daremos, a través del amor, si es posible, por la fuerza, si es necesario.’

¿Qué sectores de la población apoyaron el fascismo y por qué?

– Sectores de las clases altas (grandes industriales, terratenientes o banqueros) apoyaron al fascismo porque significaba la defensa de sus intereses económicos y una protección contra la amenaza comunista.

¿Qué es el fascismo en pocas palabras?

Matthew Lyons – El historiador Matthew Lyons, en su artículo What is fascism?, describe al fascismo como: El fascismo es una forma de ideología de extrema derecha que ensalza la nación o la raza como una comunidad orgánica que trasciende todas las demás lealtades.

Enfatiza un mito de renacimiento nacional o racial tras un periodo de decadencia o destrucción. Para ello, el fascismo reclama una «revolución espiritual» contra los signos de decadencia moral, como el individualismo y el materialismo, y busca purgar las fuerzas y grupos «ajenos» que amenazan a la comunidad orgánica.

El fascismo tiende a celebrar la masculinidad, la juventud, la unidad mística y el poder regenerador de la violencia. A menudo, pero no siempre, promueve doctrinas de superioridad racial, persecución étnica, expansión imperialista y genocidio. Al mismo tiempo, los fascistas pueden abrazar una forma de internacionalismo basada en la solidaridad racial o ideológica más allá de las fronteras nacionales.

Por lo general, el fascismo propugna una supremacía masculina explícita, aunque a veces también puede promover la solidaridad femenina y nuevas oportunidades para las mujeres de la nación o raza privilegiada. El enfoque político del fascismo es a la vez populista – pues busca activar al «pueblo» en su conjunto contra los opresores o enemigos percibidos – y elitista – en el sentido de que trata la voluntad del pueblo como encarnada en un grupo selecto, o a menudo en un líder supremo, desde el cual la autoridad prosigue hacia abajo.

El fascismo trata de organizar un movimiento de masas encabezado por milicias en un intento de hacerse con el poder del Estado. Busca subordinar por la fuerza todas las esferas de la sociedad a su visión ideológica de comunidad orgánica, normalmente a través de un estado totalitario.

Tanto como movimiento como régimen, el fascismo utiliza las organizaciones de masas como sistema de integración y control, y emplea la violencia organizada para suprimir la oposición, aunque la escala de la violencia varía considerablemente. El fascismo es hostil al marxismo, al liberalismo y al conservadurismo, aunque toma prestados conceptos y prácticas de los tres.

El fascismo rechaza los principios de la lucha de clases y el internacionalismo obrero como amenazas a la unidad nacional o racial, pero a menudo explota los agravios reales contra los capitalistas y los terratenientes mediante chivos expiatorios étnicos o teorías conspirativas de corte radical.

  • El fascismo rechaza las doctrinas liberales de la autonomía y los derechos individuales, el pluralismo político y el gobierno representativo, pero defiende una amplia participación popular en la política y puede utilizar los canales parlamentarios en su camino hacia el poder.
  • Su visión de un «nuevo orden» choca con el apego conservador a las instituciones y jerarquías basadas en la tradición, aunque el fascismo suele romantizar el pasado como inspiración para el renacimiento nacional.

El fascismo mantiene una compleja relación con las élites establecidas y la derecha no fascista. Nunca es una mera marioneta de la clase dirigente, sino un movimiento autónomo con su propia base social. En la práctica, el fascismo defiende el capitalismo contra la inestabilidad y la izquierda, pero también persigue una agenda que a veces choca con los intereses capitalistas de forma significativa.

¿Quién es el creador del fascismo?

El fascio littorio, símbolo del fascismo. Se denomina fascista al período de la historia de Italia durante el cual dicho reino europeo fue gobernado por un régimen sustentado en la ideología del fascismo y encabezado por el dictador Benito Mussolini, fundador del fascismo y del Partido Nacional Fascista,

El fascismo surge tras la Primera Guerra Mundial, como reacción de ciertos grupos nacionalistas contra la Revolución Bolchevique de 1917 y las luchas sindicales de trabajadores y braceros que culminaron en el Bienio Rojo, y en parte como crítica respecto a la sociedad liberal-demócrata, que salió maltrecha de la experiencia de la Primera Guerra Mundial,

El nombre deriva de la palabra italiana fascio (en latín : «fascis»). En la Antigua Roma, esa palabra era usada como símbolo de la unión de los luchadores. El símbolo fascista es el fasces romano que significaba el poder del régimen, en particular el poder jurisdiccional.

  • Su líder, Benito Mussolini, dictador de Italia, lo describió así: El Fascismo es una gran movilización de fuerzas materiales y morales.
  • ¿Qué se propone? Lo decimos sin falsas modestias: gobernar la nación.
  • ¿De qué modo? Del modo necesario para asegurar la grandeza moral y material del pueblo italiano.

Hablemos francamente: no importa el modo concretamente, no es antitético, sino más bien convergente con el programa socialista, sobre todo con lo relacionado con la reorganización técnica, administrativa y política de nuestro país. Nosotros agitamos los valores tradicionales, que el socialismo omite o desprecia, pero sobre todo, el espíritu fascista rechaza todo lo que sea una hipoteca arbitraria sobre el misterioso futuro.

¿Cuál fue el fin del fascismo?

Segunda Guerra Mundial: derrota de los fascismos y el fin de la guerra Fecha transmisión: 16 de Marzo de 2022 Valoración de la comunidad: Última Actualización: 2 de Agosto de 2022 a las 14:59 Aprendizaje esperado: analiza el fascismo y su papel de impulsor de la Segunda Guerra Mundial.

  1. Énfasis: explica la derrota de los fascismos y el fin de la Segunda Guerra Mundial.
  2. ¿Qué vamos a aprender? Reconocerás los procesos que derivaron en la caída del eje fascista, marcando el final de la Segunda Guerra Mundial,
  3. Conocerás cómo se desarrolló la contraofensiva aliada en la Segunda Gran Guerra y reconocerás lo que significó para el mundo la derrota de los fascismos.

¿Qué hacemos? Para iniciar observar un ejemplo de la propaganda aplicada en la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué mensaje transmite la imagen? La respuesta es, una mujer que realiza trabajos que antes se consideraban de hombres. En este periodo los temas más comunes que se presentaban en los carteles intentaban mantener un espíritu nacionalista en la población.

  1. La propaganda bélica intentó llegar a todas las edades y a ambos sexos, ya que la figura femenina comenzaba a tener un rol protagónico dentro de la sociedad.
  2. En la sesión anterior aprendiste que la Unión Soviética y Estados Unidos de América entraron en el conflicto como consecuencia de las agresiones de Japón y Alemania; este hecho propició un giro radical en el desarrollo del conflicto, ya que además de extenderse por todo el mundo, provocó que las fuerzas de los alemanes y japoneses se dividieran en varios frentes, exigiendo un gran esfuerzo para el abastecimiento de los ejércitos.

Para guiarte a lo largo de la sesión, ten presentes las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles fueron los acontecimientos que provocaron la derrota de las Potencias del Eje?
  • ¿Qué significado tiene para el mundo la caída del fascismo?
  • ¿Cuál fue el papel de la mujer en la Segunda Guerra Mundial?

Ahora, observa el siguiente video introductorio, hasta el minuto 5:05.

Derrota de los fascismos. Secuencia: La formación de los Batallones del Pueblo.

https://youtu.be/lc0g3wgmOkg ¿Qué te pareció el video? El hecho de que los soviéticos lograran expulsar de manera definitiva a los alemanes de su territorio hizo que Hitler convocara al pueblo alemán para conformar batallones del pueblo, como una desesperada respuesta de resistencia ante el avance de los aliados. Esta sesión estará enfocada en la tercera fase. A mediados de 1942, la ofensiva aliada (Inglaterra, Francia y la Unión Soviética) contraatacó con éxito el norte de África, dejando libre el camino del Mediterráneo para atacar Alemania. Italia, convencida de que antes de destruir a Alemania las fuerzas aliadas los atacarían a ellos, por órdenes del rey Víctor Manuel III, destituyen y encarcelan a Mussolini, disuelven el partido fascista y firman un tratado de paz y colaboración con los aliados.

La toma de Sicilia por los aliados en julio de 1943 ocasionó la salida de Mussolini del poder; poco a poco, los aliados fueron desplazando hacia el norte de Italia a los alemanes. Stalin presionó para abrir un frente occidental y así aliviar la presión sobre la URSS. En 1944, los alemanes son derrotados en los Balcanes; el 6 de junio del mismo año, se realizó el desembarco definitivo de las fuerzas aliadas en Normandía, al norte de Francia, hecho conocido como El Día D,

Un mes después, París fue liberada por la resistencia francesa y las fuerzas armadas dirigidas por Charles de Gaulle. Los bombardeos sobre las ciudades alemanas se hicieron más intensos, destruyendo ciudades y matando civiles. En el oeste los soviéticos llegaron a Varsovia, pero no apoyaron el alzamiento de los polacos, quienes fueron masacrados por los nazis que destruyeron la ciudad.

  • Los soviéticos derrotaron a Rumania y Bulgaria; los húngaros abandonaron la alianza con los alemanes.
  • Alemania requería una guerra rápida y eficiente para no agotar sus recursos, no podía sostener el esfuerzo bélico en múltiples frentes.
  • Cuando esto ocurrió, su economía de guerra no tuvo manera de continuar la producción de armamento.

Mussolini fue asesinado por comunistas italianos en abril de 1945, mientras que Hitler, al verse rodeado por las tropas aliadas y soviéticas, se suicidó. Con la caída de los grandes líderes totalitarios, se daba por terminada una era de sistemas políticos apoyados por las masas y con una gran violencia en su discurso.

  • Así llegaron a su fin los Estados totalitarios, es decir, aquellos que se apoyaban en partido único y que pretendían imponer el predominio de la «raza aria» para sus objetivos imperialistas.
  • Mientras tanto, las hostilidades en la guerra del Pacífico continuaron y los estadounidenses derrotaron a la flota japonesa en la batalla aeronaval de Midway; tomaron la ofensiva, apoderándose de las islas Salomón y las Filipinas.

El presidente Harry Truman decidió usar la bomba atómica sobre Japón para acabar definitivamente con el único frente abierto que quedaba. El 6 de agosto, la primera ciudad atacada fue Hiroshima, ante la negativa del emperador Hirohito de rendirse, tres días después se lanzó un nuevo ataque contra Nagasaki.

  1. La devastación de ambos ataques obligó a la rendición de Japón en septiembre de 1945.
  2. Conforme los aliados fueron avanzando, se descubrieron los crímenes nazis cometidos en los campos de concentración.
  3. Millones de seres humanos fueron exterminados (judíos, prisioneros de guerra soviéticos y polacos, comunistas, gitanos y homosexuales).

Cerca de 50 millones de hombres, mujeres y niños murieron a causa de esta guerra, por ello, y con la intención de evitar que se repita un desastre de tales proporciones, se creó la Organización de las Naciones Unidas para salvaguardar la paz. Como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, Alemania desaparece como Estado y se divide en cuatro zonas de ocupación: francesa, británica, americana y soviética.

La ciudad de Berlín es fragmentada de esa misma manera, y en 1949, los estadounidenses crean la República Federal Alemana en occidente; al oriente, los soviéticos crean la República Democrática Alemana. Finlandia, Hungría y Rumania ceden territorios a los aliados. Italia pierde sus colonias y Japón es gobernado por militares estadounidenses.

Al concluir el conflicto, los líderes fascistas sobrevivientes fueron juzgados por tribunales de guerra establecidos por las naciones aliadas. El delito mayor por el que se les castigó fue el de crímenes contra la humanidad. Existieron otros casos, por ejemplo, Ezra Pound fue un reconocido poeta estadounidense que con el tiempo se convirtió en un admirador de Benito Mussolini, y durante la Segunda Guerra Mundial fue un vocero de la ideología fascista.

  1. Hacia el final de la guerra fue deportado a los Estados Unidos y juzgado como un traidor a su país.
  2. Para evitar la pena de muerte, las autoridades lo juzgaron como enfermo mental y lo ingresaron en un hospital psiquiátrico.
  3. La poeta estadounidense Elizabeth Bishop lo visitó en varias ocasiones y escribió este poema «donde refleja admiración y también irritación a Ezra Pound», en palabras de Octavio Paz.

Lee y escucha con atención:

«Elizabeth Bishop, Poema: Visitas a St. Elizabeth».

https://aprendeencasa.sep.gob.mx/multimedia/RSC/Audio/202102/202102-RSC-FeUlU4V3l9-ElizabethBishop.mp3 «Ésta es la casa de los locos. Éste es el hombre que está en la casa de los locos. Éste es el tiempo del hombre trágico que está en la casa de los locos.

  1. Éste es el reloj-pulsera que da la hora del hombre locuaz que está en la casa de los locos.
  2. Éste es el marinero que usa el reloj que da la hora del hombre tan celebrado que está en la casa de los locos.
  3. Ésta es la rada hecha de tablas adonde llega el marinero que usa el reloj que da la hora del viejo valeroso que está en la casa de los locos.

Éstos son los años y los muros del dormitorio, el viento y las nubes del mar de tablas navegado por el marinero que usa el reloj que da la hora del maniaco que está en la casa de los locos. Éste es un judío con un gorro de papel periódico que baila llorando por el dormitorio sobre el mar de tablas rechinantes más allá del marinero que da cuerda al reloj que da la hora del hombre cruel que está en la casa de los locos.

Éste es un universo de libros desinflados. Éste un judío con un gorro de papel periódico que baila llorando por el dormitorio sobre el rechinante mar de tablas del marinero ido que da cuerda al reloj que da la hora del hombre atareado que está en la casa de los locos. Éste es un muchacho que golpetea el piso por ver si el mundo está allí y si es plano para el viudo judío con un gorro de papel periódico que baila llorando por el dormitorio valsando sobre una tabla ondulada cerca del marinero mudo que oye el reloj que puntúa las horas del hombre fastidioso que está en la casa de los locos.

Éstos son los años y los muros y la puerta que se cierra sobre un muchacho que golpetea el piso para saber si el mundo está allí y si es plano. Éste es un judío con un gorro de papel periódico que baila alegremente por el dormitorio en los mares de tablas que se van más allá del marinero de los ojos en blanco que sacude el reloj que da la hora del poeta, el hombre que está en la casa de los locos.

Éste es el soldado que vuelve de la guerra. Éstos son los años y los muros y la puerta que se cierra sobre un muchacho que golpetea el piso para saber si el mundo es plano o redondo.» ¿Qué te pareció el poema? ¿Qué opinas de las personas que apoyaron al fascismo? Puedes comentarlo con tus familiares y maestros.

A continuación, se revisarán las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. En los cambios económicos que ocasionó la guerra se mencionó que la infraestructura europea se encontraba demolida, mientras que los Estados Unidos se colocaron como la potencia dentro del nuevo orden mundial.

  1. Este país implementó el Plan Marshall para dar apoyo financiero a los países europeos devastados por la guerra.
  2. El objetivo de esa ayuda no fue sólo económico, estuvo motivado también por el temor a la extensión del comunismo en Europa occidental.
  3. Entre las consecuencias políticas, se encuentra la caída del fascismo en Italia, Alemania y Japón, y su reemplazo por sistemas políticos democráticos.

Ahora, observa un video hasta el minuto 5:00, en el que se destaca el papel que las mujeres tuvieron en la Segunda Guerra Mundial.

Las mujeres en la Segunda Guerra Mundial.

https://youtu.be/tzchs28wwMc ¿Qué te pareció el video? Los roles de las mujeres se modificaron a partir de la Segunda Guerra Mundial. Los gobiernos las alentaron para ocupar los espacios laborales que los hombres dejaban vacíos al marcharse a la guerra.

No sólo en las actividades económicas fueron requeridas, también lograron que se reconociera su participación en la política. En países como Francia e Italia obtuvieron el derecho al voto, después de muchos años de lucha, incluso en Italia se reconoció que ya podían ser elegidas para cargos en el Congreso y asegurar que fueran elegibles para puestos importantes en la administración pública.

Con todo lo anterior, puedes retomar las preguntas que se te propusieron al inicio de la sesión.

  • ¿Cuáles fueron los acontecimientos que provocaron la derrota de las Potencias del Eje?
  • ¿Qué significado tiene para el mundo la caída del fascismo?
  • ¿Cuál fue el papel de la mujer en la Segunda Guerra Mundial?

Recuerda que este tema lo puedes consultar en tu libro de texto de Historia, primer grado, Bloque 2. Asimismo, para conocer un poco más del tema, se te invita a leer la novela En busca de Klingsor, de Jorge Volpi. Has concluido el tema del día de hoy.

¿Cuáles fueron las causas del surgimiento del fascismo?

Causas del fascismo –

Italia, tras haber participado y contribuido en la victoria de la Primera Guerra Mundial, no fue compensada según lo acordado por los países aliados de Triple Entente, con la entrega de los territorios para su expansión. Tras la firma del Tratado de Versalles, y el sentimiento de engaño, el nacionalismo italiano se exaltó a partir de políticas sociales. Italia enfrentaba una fuerte crisis económica. La moneda nacional se devaluaba y los productos de primera necesidad cada día eran más costosos. El sector industrial estaba en crisis, el alto costo de la vida y la vuelta de la guerra fueron factores que generaron un gran desajuste económico y social que afectó a la clase obrera y más carenciada del país.